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Profesión y dignidad


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19/03/2012


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"Las cosas y las palabras van a separarse. El ojo será destinado a ver y sólo a ver; la oreja sólo a oír. El discurso tendrá desde luego como tarea el decir lo que es, pero no será más que lo que dice." Michael  Focault


Hace poco en un debate de poca profundidad y 140 caracteres, el tema era algo así como " los periodistas y la coherencia". Desde el lugar que elegí para opinar como periodista- que pretendo sea, ningún lugar- no considero a todos los que hacen periodismo, periodistas. Creo que el periodista, por su esencia, es crítico del poder, de cualquier poder- político, económico o corporativo- y  en ese tipo de debates, normalmente se generaliza. En tan poco texto, es complejo explicar, que  valoramos la coherencia de un profesional, aunque no compartamos todo lo que dice, hace o como es.

 Luego de leer verdaderas aberraciones, que solo son posibles, porque vivimos en una sociedad, divida por los discursos y los relatos y estos tomaron más importancia que los hechos, logré explicitar en una corta respuesta, y escribí que para mi,  los más coherentes en el tiempo fueron "  Lanata  en los 90' fundó Página 12, en los 2000 Critica y  Majul publicó en los 90 "Los dueños de la Argentina" ahora "El Dueño" El y Ella" Indudablemente le faltan artículos, preposiciones y complementos literarios a la frase, pero en Twitter se entendió. Y cómo se entendió. No pasaron ni dos minutos y las notificaciones de "nuevas interacciones" crecían más que la inflación de las consultoras. Sabía antes de hacer clic y comenzar a leer,  que mi usuario @pablovillaverde estaba recibiendo fuego a discreción  con  calificaciones de todo calibre.

No  dije que "amaba a Lanata" ni que "Majul era  genial", tampoco dije que convalidaba todo lo que dicen o hacen. No apoyé el pésimo ejemplo de Jorge como comunicador, fumando mientras trabaja. Y tampoco afirmé, que me gustaban, las difíciles de digerir, entrevistas televisivas  de Luis.  El debate era sobre "coherencia" y ellos- para mi- junto a unos  cuantos más, fueron los más coherentes, por ser críticos, con investigaciones muy serias y un enorme trabajo periodístico,   tanto en el Menemismo, en  el corto período de la Alianza y también durante Kirchnerismo. 

El Twitter no es la Biblia, ni un Manifiesto comunicacional y mi aporte, tan solo pretendió ser una síntesis, de lo que creo. Un periodista, más allá de sus modos, su aspecto o su personalidad, le debe a la sociedad coherencia en el tiempo. Los que mencioné, junto a muchos más que no lo hice, cuando todos perdían la cabeza, por emociones positivas o negativas, ellos sostuvieron una actitud crítica, basada en hechos. 

Mi twetts dominical en respuesta a la coherencia periodística, me costó no menos de 50 amigos  (seguidores es un término, que crea una jerarquía inútil en una red social y no me gusta) la mayoría sin duda,  kirchneristas, militantes o simpatizantes.  Pero mi balance de popularidad en Twitter, iba a empeorar, cuando para reafirmar mi concepto, acerca de lo que  creo, que la sociedad necesita de los periodistas y los medios, amplié mi lista de " coherentes-favoritos". Pensar en coherencia periodística, con lo que significó y con lo que hoy significa ser crítico del poder, es sin duda muy difícil  para una empresa con compromisos económicos importantes, con grandes gastos fijos y con responsabilidad laboral. Por eso cité también a Editorial Perfil, específicamente al diario y a su Director Jorge Fontevecchia, que el los 90' tuvo a Revista  Noticias como la resistencia a la corrupción menemista y ahora en los 2000 aunque la revista sigue siendo importante, como referente del periodismo de investigación  , Perfil Sábado y Perfil Domingo son una verdadera escuela de periodismo (más que un diario).

Como en toda empresa, empresa periodística y grupo humano, seguro que hay errores, pero Editorial Perfil es un verdadero productor de profesionales, especialistas y talentos de la prensa. Es común ver cómo , muchos que se formaron en sus redacciones, ahora los podemos leer en otras publicaciones de multimedios que los contrataron. Luego de citar a Perfil y su director, los "unfollows" parecían una máquina tragamonedas, que no paraban de cambiar y bajar la numeración. Entonces advertí que tenía -hasta este debate-muchos seguidores- amigos- oficialistas, que al parecer, a mis columnas las podían soportar, pese a lo criticas- o bien no las leían- pero mencionar, a los "anti- modelo" fue mucho para ellos. Algunos intentaron una conversión de mi  desviada elección de referentes periodísticos, antes de dejar de seguirme y hasta bloquearme, para que no les pueda responder a sus twetts. Entre los argumentos y cuestionamientos- que se pueden reproducir- se repitió uno en varios twetts ... "cómo defendes a esos...."  

Se que muchos de los seguidores del Modelo, deben estar ajenos, quizá les parezca justo o sencillamente no evalúan, el poder de destrucción, de censura y de sometimiento que tuvo y tiene este gobierno, con aquellos que lo exponen o lo critican.  Un poder inversamente proporcional, a lo que son capaces de gastar - de fondos públicos, no de sus bolsillos- en aquellos que son consecuentes con su mensaje, que no lo cuestionan o peor aún, que los defienden.  

Lo viví en primera persona, en una FM Zonal de la Ciudad de Buenos Aires, que cuando fuimos a pedir la pauta del gobierno nacional- que por ley nos correspondía- nos encontramos, primero con una enorme burocracia, que permanentemente  nos desviaba de los canales normales - y legales - para ese trámite y luego con el rechazo concreto- a tráves de un tercero- que nos desahució diciendo "... con la mierda que tiran en el programa, acá no les van a dar nada...".  Entonces desistimos , nos concentramos en anunciantes privados y en tramitar la pauta publicitaria, que por ley también nos correspondía, del Gobierno de la Ciudad.  Eramos desconocidos para ellos, asi que -supongo- nos habrán escuchado primero y evaluado nuestro alcance luego, para otorgarnos el beneficio. Ahí comenzó el principio del fin, cuando quisieron escucharnos, radios de cumbia, bailanta, comunitarias y sociales, invadían nuestra señal y nos dejaban en un murmullo lleno de interferencias.  No éramos tan importantes como para que el plan sistemártico de tapar señales, lo hayan ejecutado por nosotros, pero lo habían hecho y era sencillo, fiscalizaban a emisoras como las nuestras, que no teníamos compromisos políticos con nadie y a las de su "consorcio comunicacional" o a las que "distraen de temas adversos", les permitían cualquier potencia.

No es dificil deducir, que ni el Gobierno de la Ciudad, ni ningún nuevo anunciante, invirtió un peso de publicidad en nuestro programa. Cuando constatamos nosotros mismos que a diez cuadras del estudio, la señal se perdía, hablamos con los anunciantes que todavía teníamos, nos despedimos con un apretón de manos  hasta que soplen otros vientos y levantamos el programa.

Lo que nos pasó a nosotros, le sucedió a cientos de periodistas, hombres de radio, gráficos, a gran parte de los periodistas del interior y a enormes "sueños de papel". Crítica de la Argentina fue uno, cuando veo los videos del armado del diario, - después de haber soñado ser parte de él- se me pianta un lagrimón. Libre como publicación diaria,  fue otro, que si no hubiera sido, por todo lo que el Gobierno nacional accionó en su contra -en contra de Perfil- hoy sería sin duda  uno de los más leídos y populares. 

Estas cosas no tienen retorno, el tiempo que pasó, los proyectos, sueños y logros que se perdieron, ya se perdieron. El periodismo después de ocho años de kirchnerismo, es menos periodismo y es escaso, hay más comunicadores propagandistas que periodistas. No se si la sociedad lo concientiza, pero el que defiende al poder, a cualquier poder no es periodista, es otra cosa.

El refugio y a la vez gran canal de expresión es internet. Periodistas y medios independientes, -desde nuestra modestía- hacemos el trabajo. Tenemos pocos medios y estructuras, algo de tecnología, mucha deducción y aveces, solo aveces, logramos que alguno de nuestros trabajos trasciendan a la gran prensa. Lo que ocurre es que pocos, por no decir ninguno, logramos vivir de lo que hacemos. La web es un espacio que todavía no termina de liderar la comunicación, aunque estén los grandes medios- que tampoco logran rentar mucho en sus portales- Pero, los periodistas digitales, en el fondo, no queremos que  los diarios de papel desaparezcan, aunque nosotros no podamos escribir en ellos.

Con el periodismo digital, podemos vencer a todo el aparato oficialista que nos desplaza de los medios - y que también desplaza a los medios críticos- podemos expresarnos y desarrollar nuestra vocación y nuestra pasión, pero no es nuestro trabajo, por que no podemos rentar de ello. 

Tenemos profesión, pero no tenemos dignidad











Etiquetas:   Medios de Comunicación   ·   Política   ·   Gobierno

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