Carlos Loret de Mola, ¿Periodista o policía Judicial?

Al igual que millones de mexicanos fui testigo de una "práctica o ejercicio periodístico'' aplicado por Carlos Loret de Mola que merece un análisis y algunos comentarios. con el ya tan llevado y traído tema de la "supuesta''-la subjetivación es de mi cosecha ok-violación cometida por el cantante Kalimba en contra de una menor de edad en Chetumal, fuimos testigos de un cruel e inexplicable interrogatorio al que fue sometido este artista por parte de Carlos Loret de Mola en su programa televisivo a quien solo le faltó sacar el chile habanero, el Tehuacán, la bolsa de plástico y meterle la cabeza en la taza del baño a kalimba para que este confesara que efectivamente había violado a esta muchacha. Si hablamos de una entrevista, se supone que en ella, tu interlocutor o tu entrevistado tiene o no el derecho de contestar además de que tú no puedes hacer juicios de valor y tratar de ponerlos en su boca para obtener información. Tampoco se vale, creo yo, asumir el papel del fiscal, del juez o del verdugo para tratar de amedrentar a tu entrevistado, creo que muchos de los televidentes se quedaron con un mal sabor de boca ante esta inexplicable actitud asumida por Loret de Mola a quien para mi gusto se le fueron las cabras al monte en esta supuesta entrevista. Quien es el, Loret de Mola, para afirmar categóricamente situaciones o circunstancias que solamente conocen los protagonistas de esta maloliente tragicomedia. creo que insistir, amedrentar, casi casi obligar a emitir una declaración o aceptar hechos que si los son era obvio que nunca los iba a aceptar el ahora encarcelable kalimba, se convirtió en una obsesión para este periodista que estaba ansioso esperando que dicho artista se pusiera solo la soga al cuello. creo que los periodistas y los medios de comunicación cometemos múltiples excesos cuando nos convertimos en verdugos, en ministerios públicos, en jueces y sin más ni más, en lugar de informar, juzgamos, condenamos y sentenciamos sin oportunidad dijera la ley, de ser oído en defensa propia. Es vergonzoso y reprobable que asumamos ese tipo de actitudes quienes somos líderes de opinión, creo que nuestra obligación no debe ir mas allá de darle a conocer a la sociedad las versiones de las partes que tuvieron que ver en las cosas y no emitir juicios de valor que solamente exacerban los ánimos ciudadanos. Ojala algún día podamos entender esto y nos convirtamos en verdaderos comunicadores y dejemos de ser policías judiciales disfrazados de periodistas.


. con el ya tan llevado y traído tema de la "supuesta''-la subjetivación es de mi cosecha ok-violación cometida por el cantante Kalimba en contra de una menor de edad en Chetumal, fuimos testigos de un cruel e inexplicable interrogatorio al que fue sometido este artista por parte de Carlos Loret de Mola en su programa televisivo a quien solo le faltó sacar el chile habanero, el Tehuacán, la bolsa de plástico y meterle la cabeza en la taza del baño a kalimba para que este confesara que efectivamente había violado a esta muchacha. Si hablamos de una entrevista, se supone que en ella, tu interlocutor o tu entrevistado tiene o no el derecho de contestar además de que tú no puedes hacer juicios de valor y tratar de ponerlos en su boca para obtener información. Tampoco se vale, creo yo, asumir el papel del fiscal, del juez o del verdugo para tratar de amedrentar a tu entrevistado, creo que muchos de los televidentes se quedaron con un mal sabor de boca ante esta inexplicable actitud asumida por Loret de Mola a quien para mi gusto se le fueron las cabras al monte en esta supuesta entrevista. Quien es el, Loret de Mola, para afirmar categóricamente situaciones o circunstancias que solamente conocen los protagonistas de esta maloliente tragicomedia. creo que insistir, amedrentar, casi casi obligar a emitir una declaración o aceptar hechos que si los son era obvio que nunca los iba a aceptar el ahora encarcelable kalimba, se convirtió en una obsesión para este periodista que estaba ansioso esperando que dicho artista se pusiera solo la soga al cuello. creo que los periodistas y los medios de comunicación cometemos múltiples excesos cuando nos convertimos en verdugos, en ministerios públicos, en jueces y sin más ni más, en lugar de informar, juzgamos, condenamos y sentenciamos sin oportunidad dijera la ley, de ser oído en defensa propia. Es vergonzoso y reprobable que asumamos ese tipo de actitudes quienes somos líderes de opinión, creo que nuestra obligación no debe ir mas allá de darle a conocer a la sociedad las versiones de las partes que tuvieron que ver en las cosas y no emitir juicios de valor que solamente exacerban los ánimos ciudadanos. Ojala algún día podamos entender esto y nos convirtamos en verdaderos comunicadores y dejemos de ser policías judiciales disfrazados de periodistas.
 

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Este artículo se publica en los semanarios el cozumeleño y el playense






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