“No hay peor pesadilla que la que nos excluye”.-
Carlos Monsiváis.
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Carlos Monsiváis.
El Soliloquio…
¿Por
qué manchar la reputación de partidos políticos siendo dirigentes y
atropellando los derechos político-electorales? Ésta es otra mancha que afecta
nuestro repentino o total hastío hacia los partidos político en nuestro país.
Tenemos derecho a votar, y ser votados; a ser elegidos para representar a los
demás ciudadanos.
Siendo
víctima de este tipo de atropellos en nuestra “democracia” es complicado creer
que en un día cercano se lograrán incorporar totalmente los derechos políticos
de las mujeres, no se puede siquiera llegar al límite del 40% de la cuota en
los registros.
Es
urgente la introspección en los institutos políticos, la autocrítica, la
planeación… El empoderar políticamente a las mujeres para ser capaces de ocupar
algún puesto de representación, tenemos derecho a ser elegidos, pero la
obligación de tener la capacidad y herramientas necesarias para gobernar. Esta
“subrepresentación política de las mujeres obra en contra de los intereses y
proyectos de las mujeres, sí, pero sobre todo lastima y vulnera la democracia
nacional porque la hace incompleta. El gran perdedor de esta subrepresentación
es el país” (El financiamiento público de
los partidos políticos nacionales para el desarrollo del liderazgo político de
las mujeres. Natividad Cárdenas M.).
Es sumamente complicado, muchas cosas
obstaculizan los procesos y el acceso de las mujeres a los puestos de
representación. Hace unas semanas me enteré del suceso que le había ocurrido a
la hermana de un amigo, la cual hace poco contendió en una elección interna de un
partido político, se cometieron varias irregularidades, como la de un segundo
registro, ilegal, y después de las votaciones, un registro de candidatas que ni
siquiera habían sido registradas ni habían contendido en ésta elección. Lo cual
resulta un grave problema, porque puede ser del conocimiento de la gente que
ciertas mujeres no estén bien preparadas para estar en un puesto donde
decisiones importantes se toman, y el partido cae en doble error, la capacitación política a las mujeres no es el
comprar mandiles y gorras bordadas, festejar conmemoraciones de un partido e
incluir a las mujeres en el discurso por escasos segundos, la capacitación
política es dotar de herramientas y conocimiento a las mujeres de sus filas
para incidir verdaderamente en la vida política del país.
Algunas tendencias y
obstáculos notables en la participación política de las mujeres, es el registro
de bajo porcentaje como precandidatas en elecciones de sus partidos, escenarios
electorales competitivos o buena percepción, así como la lucha interna por
candidatos suele ser más reñida y las mejores no tienen oportunidades. Insisto,
que lo más aterrador es que los partidos políticos no conocen el gran cúmulo de
conocimiento generado en nuestro país y en
el mundo sobre derechos políticos de las mujeres, así como a las
instituciones académicas que tratan los temas, hay que voltear hacia la academia y a los sectores de la sociedad que están alejados
de la política en los que la mujer forma parte activa y decidida en los
procesos de cambio, porque ellas "ejercen con verdadero reconocimiento un
liderazgo social que, sin embargo, dentro de los partidos políticos no es
reconocido”(idem) como tal; sus
recursos de convocatoria y confianza no son valorados por las direcciones de
los partidos.