. Y porque me atrevo a decir que esto fue un montaje mas no sé si de la
cúpula en el poder, del propio jefe diego para recuperar espacio político
perdido o vaya usted a saber de quién pero de que fue un circo no cabe la menor
duda. la imagen de Diego el día de su " liberación'' no habla
definitivamente ni corresponde a la de un hombre privado ilegítimamente de su
libertad por más de 7 meses, si bien es cierto que traía la barba mesiánica
propia del desarreglo de 7 meses, también es cierto que no era una barba
desaliñada de un hombre en cautiverio.
El pelo fina y pulcramente recortado tampoco es atribuible a un hombre que
estuvo sufriendo encierro, miedo y zozobra por su vida. Todas y cada una de sus
actitudes, de sus palabras y de sus poses correspondían mas bien a un actor de
una burda puesta en escena de esas de teatro de revista más que a las de un
hombre que estuvo a punto de morir.
Ya me imagino a Diego (si fuera cierto lo que dice), discutiendo con sus
misteriosos desaparecedores acerca de la política y la problemática nacional, a
quien quieren engañar con ese choro. Llama la atención lo que dice también
acerca de que hizo un compromiso con sus captores de que ahora si va a luchar
por los pobres, por los miserables, por los jodidos caramba, para decirlo en
buen español, cuando sabemos que si alguien en este país se ha enriquecido de
los jodidos es precisamente el jefe diego.
Señalar que lo va a hacer con humildad refleja a un tipo que probablemente decidió
auto recluirse para recuperar cartel con una aparición casi casi heroica, ¿que esperaba Fernández de
Cevallos o quienes planearon esta burda tragicomedia? que los mexicanos se
volcaran para agradecerle a la virgen por la sana recuperación de este político
o que casi casi de rodillas se le pidiera que fuera otra vez el candidato, el héroe
que le hace falta a México en estos momentos. Si así lo pensaron creo que se
jodieron, por el contrario, si leemos lo que muchos mexicanos escribieron en
los diferentes foros de expresión, a lo mejor ni le quedaban ganas a diego de
salir a decir la sarta de sandeces que dijo. En fin este es otro capítulo de
nuestra política muy a la mexicana.