Aprovechando el momento de crisis se podría prescindir de la organización autonómica, con lo que la crisis se resolvería en apenas unos meses; cuando haya un crecimiento sostenido durante tres años, ya se volverá a repensar la planificación de las autonomías. Que nadie dude que es la organización autonómica la que está hundiendo a España ¡Y no será por las veces que se lo han anunciado en Europa!




