. Como decía ayer un profesor de reconocido prestigio: “si todos esos
adláteres tuvieran ocasión de volar, estoy seguro que no nos daría el sol en
bastante tiempo”. Suelen ‘ir a su bola’, sin darse cuenta del daño que hacen al
profesorado y al sistema educativo en general. Descubrieron vocablos como
“imposición”, “supresión”, “reconversión”,… y los han aplicado a una actitud
dictatorial que gustan de practicar a diario.
Excesivos adláteres pululan con el
‘látigo’ por la Consejería de Educación. Muchos de ellos con el solo mérito de
ser “peperos”, “señoras de…”, maridos de…”, etc. El resultado de muchas de las
barbaridades cometidas por el Partido Popular se está viendo reflejado en la
“negociación” de plantillas de los centros educativos. Por favor, entiendan el
entrecomillado de “negociación”, porque el significado nunca había estado más
alejado de la realidad. ¡Cuánto se acuerdan
el profesorado y los agentes sociales del ex consejero de Educación,
Tomás Villanueva! ¡Qué buen vasallo si hubiera tenido un buen señor!
En el ámbito de la Educación urge
negociar un Acuerdo Marco de Plantillas, con el fin de adaptar los centros al
día a día, a las ofertas formativas y a la estructura del sistema educativo. La
propia Consejería suele proponer la supresión de plazas sin criterio de ningún
tipo ni negociación lógica. Y la prueba es que tiran piedras a su tejado cada
vez que se tocan las plantillas.
Mientras tanto, Juan Vicente Herrera,
no se entera ni se le informa, aunque él nos lo niegue; es más, el profesorado está
convencido que Castilla-León le importa al presidente dos pares de bledos, tres
cuernos y una castaña pilonga. A ello hay que añadir que se le ve sin ilusión y
sin perspectiva. En caso contrario ya hubiera tomado cartas en los asuntos de
los que no se le informa.
El profesorado ha visto una clara
imposición en los presuntos ¿criterios? de la Consejería de Educación. El curso
2012/2013 empezará con bronca en la calle y con grandes desajustes de
profesorado en los centros educativos. ¡Nunca tan pocos hicieron tanto daño!
El caso es que no se avanza de
manera decidida en los compromisos firmados, el 19 de mayo de 2006, respecto al incremento de
plantillas en los centros públicos. Cientos de interinos van a ir a la calle en
junio, y muchos más en septiembre. Decenas de centros van a quedar ‘cojos’. Las
ratios aumentarán. Se han llevado a cabo supresiones sin orden ni concierto ni
criterio; la Administración educativa de Castilla-León ni escucha ni habla,
pero sí daña al ciudadano y al contribuyente. Los centros no tienen dinero para
gastos de funcionamiento, por la mala gestión de muchos cargos políticos y “los niños se ven obligados a llevar incluso
el papel higiénico en las mochilas”, como ha denunciado la oposición en las
Cortes.
Están recortando de donde no deben.
Quienes han creado las crisis por su mala gestión, no supieron detectarla a
tiempo y ahora estamos pagando las consecuencias. Aquellos que nos gobiernan no
nos sirven, pero procuran servirse de nosotros. No hay duda -- como dice un
alto cargo del PP de León – que el futuro se le ha ido de las manos al Gobierno
de Castilla-León: si no sabe gestionar la educación ni la sanidad, mejor que se
vayan a su casa. Para poner impuestos, podemos hacerlo cualquiera.
Me recuerdan a un amigo de mi
juventud que, curiosamente, le nombraron consejero de Familia en una Comunidad
autónoma, cuando ni siquiera había sido capaz de poner en orden la suya. Así
nos cubre el pelo.