.net el grave, gravísimo problema
que afronta uno de cada diez mexicanos que, por carecer de documentos de
identidad, básicamente acta de nacimiento, carecen de soporte jurídico para
acreditar su legal estancia en el país y, por supuesto, para hacerse acreedores
a los derechos que como mexicanos todos debemos tener.
Los números que anuncia son alarmantes: “uno
de cada diez mexicanos carece de acta de nacimiento. Son más de diez millones
de mexicanos que, por no tener dinero para el trámite burocrático de registrar
a los menores, se convierten en ciudadanos de segunda, fantasmas, que ni
siquiera existen”, concluye diciendo.
Y sigue: "Son mexicanos
indocumentados en nuestro propio país, son niños indígenas que están expuestos
al tráfico de personas, son altamente vulnerables y ahora son invisibles para
el propio gobierno federal que se niega apoyarlos por no aparecer en sus
padrones de beneficiarios con un nombre y apellido", dijo el legislador
por Jalisco.
El párrafo anterior está tomado tal cual
de la nota que aparece en el enlace que al final se inserta. Es una realidad
que apabulla, que asombra y causa verdadera conmoción, nada más de imaginarla.
Es cierto, es difícil creer que existan
compatriotas que puedan sobrevivir con un salario mínimo. Es increíble pensar
que una familia de tres, cuatro o más miembros subsista con esa ínfima
cantidad, pues así me lo han hecho saber mis alumnos en múltiples ocasiones. No
me creen cuando les digo que sí hay personas que viven con menos de cincuenta
pesos diarios.
Ahora, a usted, mi querido lector, que
disfruta y goza de grandes recursos, pues puede leer este texto, ya sea en
computadora, ya escrito en papel, le pregunto: ¿Estima válido que a los más
humildes de todos, a los que han sido más abandonados por todos, además se les
nieguen los apoyos por carecer de los medios para registrarse en las listas de
los que recibirán subsidios, bonos, bienes?
Eso es lo que está sucediendo en México.
Es lo que está alarmando al país y nos lleva a un estallido social. Negarle al
desamparado todo, precisamente por carecer de todo, es el agravio más grande
que puede causarle el funcionario al pueblo.
Si, las computadoras son maravillosas.
Yo mismo escribo este texto en una de ellas. Pero dista mucho, muchísimo que
estén al alcance de los mexicanos. El Doctor en Computación Hugo César Coyote
Estrada ha publicado en línea un texto que denomina “Las comunicaciones y la computación en el México del siglo XXI”,
en el que presenta un panorama, real pero vergonzoso, que nos ubica a niveles
muy por debajo de la media en computadoras personales y acceso a internet, pero
superiores al promedio mundial en teléfonos celulares y televisores.
Para mí, ha sido de las notas que más
tristeza me ha dado conocer. Saber que no podemos aprender cosas nuevas por
falta de tecnología pero sí, ver y escuchar cuanta tontería y majadería, a más
de errores garrafales, que profieren los líderes de la comunicación en México.
No somos capaces de conectarnos a la
red. No tenemos dinero para tramitar un acta de nacimiento. Por ende, no
podemos disfrutar de los beneficios y derechos que existen.
Eso sí, buenos para hablarle al amigo y
más, para ver las estrellas en la televisión.
¿En realidad es lo que nos merecemos?
Me gustaría conocer su opinión.
Vale la pena.
Mtro. José Manuel Gómez Porchini.
Director
General
Comentarios: jmgomezporchini@gmail.com