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Estrategias de Enseñanza Basada en Aprendizaje Significativo (Segunda Parte)


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01/03/2012

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 (Primera Parte)






Estrategias para mejorar la codificación (elaborativa) de la información por aprender

 

1. Ilustraciones. Díaz-Barriga (2002) señala que las ilustraciones son representaciones visuales de objetos o situaciones sobre una teoría o tema específico (fotografías, dibujos, dramatizaciones, etc.). Por lo cual, tienen como finalidad facilitar la codificación visual de la información. Duchastel y Waller (1979, citado en Díaz-Barriga, 2002) clasifica los tipos de ilustraciones más usuales que pueden emplearse con fines educativos, de la siguiente manera:

a.     Descriptiva: muestran cómo es un objeto físicamente.

b.    Expresiva: buscan lograr un impacto en el aprendiz o lector considerando aspectos actitudinales y emotivos.

c.     Construccional: éstas resultan muy útiles para explicar los componentes o elementos de una totalidad ya sea un objeto, un aparato o un sistema.

d.    Funcional: describen visualmente las distintas interrelaciones o funciones existentes entre las partes de un objeto o sistema para que éste entre en operación. Muestran al aprendiz como se realiza un proceso o la organización de un sistema, ya que lo importante es que aprenda y analice sus funciones locales y globales.

e.     Algorítmica: sirven para describir procedimientos. Incluyen diagramas donde se plantean posibilidades de acción, rutas críticas, pasos de una actividad, demostración de reglas o normas, etc. La intención de este tipo de ilustraciones es conseguir que los aprendices aprendan procedimientos para que después puedan aplicarlos y solucionen problemas con ellos. Un ejemplo sería, el diagrama de los primeros auxilios.

 

Las principales funciones de las ilustraciones en un texto de enseñanza son:

a.     Dirigir y mantener la atención, el interés y la motivación de los alumnos.

b.    Explicar en términos visuales de lo que sería difícil comunicar en forma verbal.

c.     Favorecer la retención de la información.

d.    Permitir integrar, en un todo, información que de otra forma quedaría fragmentada.

e.     Contribuir a clarificar y a organizar la información.

f.     Algunas recomendaciones para el empleo de las ilustraciones son:

g.    Seleccionar las ilustraciones que tengan una estrecha relación con los contenidos más relevantes que se van a enseñar.

h.     Vincular de manera explícita las ilustraciones con la información que representan. En el caso de un texto, se pueden emplear pies de figura y referencias a las ilustraciones.

i.      Las ilustraciones a color son preferibles a las de blanco y negro, cuando esta dimensión añade información relevante sobre el contenido que se ilustra o para realzar el atractivo del material.

j.      Elegir ilustraciones claras y nítidas, y en lo posible, sencillas de interpretar.

k.     Las ilustraciones humorísticas en ocasiones ayudan a mantener el interés y la motivación de los estudiantes.

 

Otras estrategias representacionales

 

Díaz-Barriga (2002) señala que existen otras estrategias que se pueden emplear en las aulas, cuyo objetivo es parecido al de las ilustraciones. Dichos recursos son:

a.     Los modelos. Permiten visualizar y concretizar situaciones de la realidad que están más allá de las posibilidades de nuestros sentidos. Es decir, estos recursos representan artificialmente una porción de la realidad. Son tridimensionales y en ocasiones manipulables. Algunos ejemplos son: el modelo tridimensional del átomo y del sistema solar.

b.    Las simulaciones. Se pueden distinguir dos tipos: simbólicas y experienciales.

c.     Las simulaciones simbólicas son representaciones dinámicas del funcionamiento de algún universo, sistema o fenómeno por medio de otro sistema (en este caso la computadora).

 

Por otro lado, las simulaciones experienciales, también conocidas como dramatizaciones, son representaciones donde el aprendiz puede tener la oportunidad de participar dentro la de la simulación. Son útiles para representar eventos, acontecimientos o temas sociales.

 

2. Gráficas. Díaz-Barriga (2002) señala que las gráficas son recursos que expresan relaciones de tipo numérico o cuantitativo entre dos o más factores o variables por medio de líneas, sectores, barras, etc. Generalmente las gráficas son de dos tipos: lógico-matemática (gráficas de polígonos) que muestran conceptos y funciones matemáticos mediante curvas, pendientes, etc.; y de arreglo de datos (gráficas tipo histogramas, tipo “pastel”) representan valores numéricos, buscan ofrecer comparaciones visuales y facilitan el acceso a un conjunto de datos o cantidades en forma de gráficas de sectores, graficas de barras, etc. La principal función de las gráficas dentro de un texto, es que el aprendizaje y la comprensión de las relaciones cuantitativas centrales se mejoran si las gráficas se utilizan de manera adjunta y complementaria. Algunas recomendaciones para el uso y diseño de las gráficas son:

a.     Es necesario colocar las gráficas cerca del contenido al que se refieren.

b.    Deberán emplearse dentro del texto pies de figura, ya que una gráfica aislada no le dice nada al lector o al alumno.

c.     Gracias a las ventajas técnicas, las gráficas pueden elaborarse en formas sofisticadas (uso de color, diseño tridimensional, etc.)

d.    Con las gráficas llega a darse el caso de que el texto dependa de lo que la gráfica describe, por tal razón es importante presentar gráficas bien diseñadas y adjuntar explicaciones adecuadas a ellas, para que, al mismo tiempo que enseñan el contenido que interesa resaltar, vayan mostrando al alumno-lector cómo hacer una lectura de la misma en forma apropiada y promoverse así la doble lectura texto-gráfica.

 

3. Preguntas intercaladas. Las preguntas intercaladas son aquellas que se plantean al alumno a lo largo del material o situación de enseñanza y tienen como intención facilitar su aprendizaje (Díaz-Barriga, 2002, p.52). Este tipo de preguntas se van insertando en partes importantes del texto cada determinado número de secciones o párrafos, de modo que los lectores las contesten a la par que van leyendo el texto. Cook y Mayer (1983, citados en Díaz-Barriga, 2002) señalan que las preguntas intercaladas favorecen los procesos de: a) Focalización de la atención y decodificación literal del contenido; b) Construcción de conexiones internas (inferencias y procesos constructivos); c) Construcción de conexiones externas (uso de conocimientos previos). Así mismo, Rickards y Denner (citados en Díaz-Barriga, 2002) mencionan cuatro factores críticos para el uso de las preguntas intercaladas:

a.     La posición: las preguntas se clasifican a su vez en pre-preguntas y pos-preguntas. Las primeras se emplean cuando se busca que el alumno aprenda eficazmente la información a la que se hace referencia, por lo que su función esencial es la de focalizar la atención sobre aspectos específicos. Por otro lado, las pospreguntas, deberán alentar a que el alumno se esfuerce en ir “más allá” del contenido literal de manera que cumplan con funciones de repaso, integración y construcción.

b.    La frecuencia: ésta se fija a criterio, advirtiéndose que conviene no abrumar al aprendiz con demasiadas preguntas.

c.     Nivel de procesamiento: existen dos tipos: el procesamiento superficial de la información, el cual exige al lector el recuerdo literal y detalles sobre la información; y el procesamiento profundo, el cual demanda la comprensión inferencial, la aplicación y la integración de la información, las cuales son las que producen un mayor recuerdo de la información leída.

 

De esta manera, podemos señalar que las principales funciones de las preguntas intercaladas son:

a.     Asegurar una mejor atención selectiva y codificación de la información relevante de un texto.

b.    Orientar las conductas de estudio hacia la información de mayor importancia. Promover el repaso y la reflexión sobre la información central que se va a aprender.

c.     En el caso de las preguntas que valoren la comprensión, aplicación o integración, favorecer el aprendizaje significativo.

 

Este tipo de estrategia permite que los alumnos practiquen y consoliden lo que han aprendido. Además ayuda a mejorar la codificación de la información relevante. El alumno se autoevalúa gradualmente. Algunas recomendaciones para la elaboración y uso de las preguntas intercaladas son:

a.     Es conveniente su uso cuando se trata de textos muy extensos que incluyen mucha información conceptual.

b.    Es conveniente emplearlas cuando se desea mantener la atención y el nivel de participación constante en el aprendiz.

c.     El número y ubicación de las preguntas debe determinarse considerando la importancia e interrelación de los contenidos a que harán referencia.

d.    Se sugiere dejar un espacio para que el alumno escriba su respuesta. Esto es más conveniente que sólo pedirle que la piense o verbalice.

 

El profesor debe proporcionar retroalimentación correctiva si se desea monitorear el aprendizaje del alumno. Puede prepararse una sesión especial con la retroalimentación.

 

Estrategias para organizar la información nueva a aprender

 

1. Resúmenes. El resumen es una síntesis y abstracción de la información relevante de un discurso oral o escrito. Los resúmenes enfatizan conceptos clave, principios y argumentos centrales. Este tipo de estrategia facilita que los alumnos recuerden y comprendan la información relevante del contenido por aprender. Un buen resumen debe comunicar las ideas de manera precisa y ágil. Este tipo de estrategia tiene la ventaja de que su aplicación puede emplearse como estrategia pre-instruccional, antes de la presentación de un texto o de una lección, o bien, como estrategia Post-instruccional, es decir, aparecer al final de estos elementos. Las principales funciones de un resumen son:

a.     Ubicar al alumno dentro de la estructura u organización general del material que se habrá de aprender.

b.    Enfatizar la información importante.

c.     Cuando funciona como estrategia pre-instruccional, introduce al alumno al nuevo material de aprendizaje y lo familiariza con el argumento central.

d.    Cuando es aplicado como estrategia post-instruccional, organiza, integra y consolida la información presentada o discutida, y de este modo, facilita el aprendizaje por efecto de la repetición selectiva del contenido.

 

Por lo general un resumen se elabora en forma de prosa escrita, sin embargo, puede diseñarse esquemáticamente numerando o marcando las ideas principales, o bien, representando la información mediante apoyos gráficos (cuadros sinópticos, mapas conceptuales que expresen los conceptos más importantes y sus relaciones). Algunas recomendaciones para el diseño de los resúmenes son:

a.     Cuando el material a aprender viene condensado o casi está conformado por información clave, más que elaborar un resumen, es conveniente darle una organización alternativa al contenido, empleando una estrategia de organización gráfica. (Cuadro sinóptico o mapa conceptual).

b.    Debe tenerse especial cuidado con el vocabulario y la redacción al elaborarlo, es decir, darle significatividad lógica.

c.     Al redactar un resumen se recomienda identificar la superestructura global del texto.

 

2. Organizadores gráficos. Son representaciones visuales de conceptos, explicaciones o patrones de la información. Son de gran utilidad cuando se requiere resumir u organizar cuerpos de conocimiento. Es posible enseñar a los alumnos a utilizarlos como estrategias de aprendizaje. Algunos tipos de organizadores gráficos son los cuadros sinópticos y los diagramas simples que jerarquizan la información. De acuerdo con Díaz-Barriga un cuadro sinóptico proporciona una estructura coherente global de una temática y sus múltiples relaciones. Organiza la información sobre uno o varios temas centrales que forman parte del tema que interesa enseñar. Existen básicamente dos tipos de cuadros sinópticos: simples y de “doble columna”. Los primeros se elaboran de forma libre de acuerdo con la especificación de los aspectos semánticos de la información que se va a organizar; y los segundos, con base en ciertos patrones de organización prefijados. Para lograr un buen diseño y ayudar a que los alumnos comprendan más fácilmente la estructura del cuadro, se deben tomar en cuenta algunos aspectos:

a.     Analizar cuál es la distribución que conviene para su mejor comprensión.

b.    Que los temas clave que interesa revisar o discutir sean señalados de algún modo (uso de mayúsculas, negritas, color, etc.)

c.     Seguir las reglas de la escritura al hacer el prellenado o el llenado de los cuadros, es decir, escribir de derecha a izquierda, de arriba hacia abajo y de lo simple a lo complejo.

 

Otro tipo de cuadros son los llamados Cuadros C-Q-A que a continuación se describen. La estructura y función de los cuadros C-Q-A se realiza del siguiente modo:

a.     En primer lugar, se introduce la temática que constituye la información nueva a aprenderse

b.    A continuación se pide que se preparen los cuadros C-Q-A con tres columnas y dos filas.

c.     La primera columna se denomina “Lo que se conoce”, se utiliza para anotar lo que ya se sabe en relación a la temática, ya sea que se trate de hechos, conceptos o descripciones.

d.    La segunda columna sirve para anotar “Lo que se quiere conocer o aprender”.

e.     En el espacio de la tercera columna puede ponerse simultáneamente, si se desea, o al final “Lo que falta por aprender”.

 

Es importante mencionar que las dos primeras columnas deben llenarse al inicio de la situación de enseñanza-aprendizaje, para provocar que los alumnos logren activar sus conocimientos previos y desarrollen expectativas apropiadas. La tercera columna puede irse llenando durante el proceso instruccional o al término del mismo. Algunas recomendaciones generales para el uso de los cuadros sinópticos son:

a.     Es conveniente no usar los cuadros de forma indiscriminada, es mejor cuando se alternan con algún otro tipo de organizador gráfico.

b.    Existen dos preguntas claves para elaborar los cuadros sinópticos: ¿Cuáles son las categorías o grupos importantes de información asociados con la temática que se va a representar? y ¿Cómo podrían subdividirse tales categorías o grupos?

c.     Es importante enseñar a los alumnos como utilizarlos, leerlos e interpretarlos.

d.    Los cuadros sinópticos se pueden emplear de diversas formas en la clase: llenados por completo, para llenarlos de forma interactiva entre profesores y alumnos, y presentar sólo el formato y que los alumnos realicen el llenado, o bien, solicitar que los alumnos los diseñen y elaboren por completo.

 

Finalmente, existen otros organizadores gráficos que también sirven para organizar la información: “diagramas de llaves”, los “diagramas de árbol” y los “círculos de conceptos”. En todos éstos, la información se organiza de modo jerárquico, estableciendo relaciones de inclusión entre los conceptos e ideas. 4. Los diagramas de árbol se elaboran estableciendo las relaciones jerárquicas de arriba hacia abajo o de abajo hacia arriba. En el caso de los círculos de conceptos, estas son algunas recomendaciones:

a.     Se debe tomar en cuenta que un círculo representa sólo un concepto.

b.    El círculo debe tener una etiqueta que representa dicho concepto.

c.     Para demostrar las relaciones inclusivas se puede dibujar un círculo pequeño dentro de un círculo mayor, tomando en cuenta que cada círculo deberá tener su propio concepto y etiqueta.

d.    Cuando se requiera mostrar características comunes entre conceptos se puede dibujar círculos sobrelapados parcialmente.

e.     Limite su representación conceptual a cinco círculos en un diagrama.

f.     Se puede utilizar el tamaño en los círculos representados para indicar el nivel de especificidad de cada concepto.

g.    En algunos diagramas de círculos de conceptos es posible recurrir a otro diagrama de círculo que amplíe gráficamente un concepto. Estas relaciones son denominadas telescópicas.

h.     El título que describe al diagrama debe colocarse en la parte superior del mismo.

i.      De igual forma se recomienda incluir una oración explicativa debajo del diagrama.

 

 (Continua en Tercera Parte)







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