. Todas esas
actuaciones no eran más que trampas para el Gobierno de la derecha; unas
trampas en las que ha caído “guindales” con toda su torpeza. Apenas han
pasado dos meses desde la toma de posesión y Luis de Guindos ya se hace
acreedor suficiente de su propia dimisión.
La
dimisión del desorientado, Luis de Guindos (“guindales, como ya se le
conoce) también debería extenderse a la consejera de Hacienda de
Castilla y León, Pilar del Olmo, por la torpeza que viene demostrando,
en palabras de sus propios compañeros de Gobierno. Por cierto, Juan
Vicente Herrera sin enterarse y pensando que hizo algo de mérito con la
conferencia política del PP de Sevilla que, dicho sea de paso, es una
incoherencia manifiesta, bastante mediocre y una salida de pata de banco
muy alejada de la realidad de lo que son las comunidades autónomas; ni
siquiera conoce la que gobierna, porque le ocultan los datos y la
realidad diaria. Lo siento por Basagoiti, Antonio, que ha colaborado en
semejante estupidez.