En cierta ocasión, un
plomero me dijo: hay que cambiar este repuesto del mezclador.
.
-Bien, le dije
Él lo cambió, y en
un descuido de él, yo hice la finta como que lo boté al shut del
edificio.
Me dijo que: bueno de
todas maneras no estaba bueno.
Se fue, ¿Feliz?
No. Contento sí por el pago.
Dos horas después
lo revisé y estaba bueno el repuesto, de mejor marca y calidad, el que él
compró era tipo 2, ordinario.
¿Por qué lo hice? Para
comprobar una vez más que la suposición de que alguien que no conoce
acerca de X, muchos lo pretenden engañar para o robarle o para disfrazar la
verdad de los hechos.
Esto mismo pasó ayer en
la W Radio Colombia, con el periodista que hablaba en forma subrepticia acerca
del idioma español y la acusación al señor Rafael Correa. Esto fue entre las 9:
am y las 10: am. (Escuchar la discusión en La W) Doña Silvia, Julio y don
Alberto Casas le hacían ver que “una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa”
Principio básico para discutir de los hechos en forma clara y distinta. Fue
grato escuchar la fuerza argumentativa de doña Silvia (@SIntxaurrondo) y de cómo le demuestra a su contradictor
que él juzga porque sí, no porque sea lo correcto. De periodistas que
retuercen la realidad y los hechos está lleno este mundo. Aclaro que no me
agrada ni Rafael Correa ni su estilo político, y mucho menos que dé “perdones”
como dictador, pero a toda persona se le declara inocente hasta que se
demuestre lo contrario. Un periodista no puede jugar con el lenguaje así.
¿Cuántos muertos ha habido por lo mismo en todas las épocas? Corre peligro la
verdad, y el interpretar los hechos, cuando de un interés personal se quiere un
interés universal sin poder si quiera aceptarlo uno mismo. Por ello
escribo, “se quiere” que es sólo un deseo personal de morbo de ver al otro
contra la pared, por el sólo hecho de porque sí, porque yo quiero. Es un
problema de la pregunta ¿En qué contexto su opinión no vale?
Si un presidente ha
cometido al menos un delito, no puede basarse en suposiciones, se contrasta lo
dicho con los hechos y la ley de cualquier país hace lo propio, y si no puede
ésta, entonces la HAYA es un camino forense, judicial, no la política de
los ciudadanos o de los contradictores de presidentes buenos, malos o malas
personas….
Jorge Mario Loaiza A
Filósofo