La música tiene consecuencias tanto para quien la emite como para quien la escucha, ambos la disfrutan, inclusive existe un método llamado musicoterapia usado en clínicas y hospitales con el cual se tratan trastornos o algún tipo de enfermedad. Un método común en estos días es usar música clásica en las escuelas, comprobando beneficios y resultados en el desempeño de los niños.




