Un
reportaje de Guillermo Vázquez Handall.
La
corrupción del gobierno federal panista alcanza límites insospechados, no solo
por la montos económicos involucrados en la asignación de obras públicas, sino
por la metodología para concederlos, al amparo de una red de corrupción y
tráfico de influencias del más alto nivel, en el que participan varias de sus
más importantes figuras.
La
mafia política en el gobierno, ha orquestado una organización funcional que
abarca todas las instancias oficiales para beneficiarse de todo tipo de
contratos, estableciendo estrategias que incluyen el uso del poder del estado
para encarcelar a sus competidores, manipulando y tergiversando la ley a su
antojo, con el objeto de establecer mecanismos de adjudicación de contratos que
garantizan la operación de sus negocios, independientemente de los pobres
resultados y la mala calidad de las obras correspondientes. Una prueba
irrefutable de ello es la corrupción que encabeza el panista José Luis Luege
Tamargo desde la comisión nacional del agua.
Luege
Tamargo, ingeniero químico metalúrgico por la Universidad Nacional Autónoma de
México, cuenta con dos especializaciones: la primera en metalurgia, obtenida en
la misma UNAM y la otra en España, además de un diplomado en filosofía social,
lograda en la universidad Panamericana.
Su
carrera política inicia en el año de 1988, cuando se afilia al partido Acción
Nacional bajo la tutela de su amigo Diego Fernández De Cevallos. En el PAN
ocupa diversos cargos, hasta llegar a ser su presidente en el Distrito Federal
en 1999. Es relevante señalar la relación con Fernández De Cevallos, porque
como explicaremos más adelante, se convierte en un protagonista de esta
historia.
Antes,
Luege fue diputado federal, pero es hasta el gobierno de Vicente Fox que su
nombre comienza a cobrar notoriedad en
la política nacional. Primero al ser designado Procurador Federal del Medio
Ambiente y posteriormente secretario del Medio Ambiente y Recursos Naturales,
hasta el fin del periodo foxista. Felipe Calderón lo nombra titular de la
Comisión Nacional del Agua a partir de diciembre de 2006, cargo que ocupa hasta
la fecha.
Desde
la CONAGUA, Luege Tamargo estableció una red de complicidades económicas y
políticas, aprovechando su posición y las relaciones cercanas que mantiene con
diversos personajes panistas de la mayor influencia, que le han permitido
favorecer a empresas con las que sostiene una relación intima y con las cuales,
según ha trascendido, también conlleva un interés que se circunscribe al
interés personal del negocio, mediante una sociedad en la que evidentemente su
nombre no se consigna en las actas constitutivas de las mismas, pero que en la
práctica es mucho más que efectiva. La narración de los siguientes hechos bien
puede servir para confirmarlo.
Su
relación con el grupo ELHER, empresa creada en 1994, especializada en
construcción y mantenimiento civil e industrial en complejos petroquímicos,
mantenimientos eléctricos y mecánicos, pavimentación y urbanización de
calles. De esta se deriva la creación de
su filial SUBMAR-ELHER, que es producto de la fusión con SUBMAR INC. empresa
norteamericana dedicada al control de erosión, mediante la fabricación e
instalación de tapetes de concreto flexible.
Se
advierte, sin embargo que hasta antes del arribo de Luege Tamargo a CONAGUA,
SUBMAR-ELHER apenas había conseguido por su cuenta dos contratos con la
administración pública federal, el contrato número 4500160365 para proteger 17
ductos en PEMEX refinación, por un monto de $828 mil 589 pesos y el contrato
5200003043 también en Petróleos Mexicanos, a través de sus subsidiarias PEMEX
gas y petroquímica básica, por un monto de 16 millones 479 mil 204 pesos.
Sin
un padrinazgo político que lo impulsara el grupo ELHER se había orientado, fundamentalmente a
atender al Sector Privado y, eventualmente, a algunos ayuntamientos del Estado
de Veracruz.
Pero
cuando José Luis Luege es designado por Felipe Calderón titular de la CONAGUA, inmediatamente y de
manera muy sospechosa empezó a beneficiar a grupo ELHER. Así, con gran
velocidad en los procesos administrativos, le adjudico en forma directa
trabajos de reforzamiento de protección del rio carrizal en Tabasco por la
cantidad de 14 millones 669 mil 499 pesos. A partir de entonces a Luege se le
comenzó a denominar abiertamente como el rey Midas del grupo ELHER.
La
coyuntura que provocaron las emergencias hidrometeorológicas en los Estados de
Tabasco, Nuevo León y Veracruz, representaron el despegue del grupo ELHER y su
filial SUBMAR-ELHER, evidentemente de la mano protectora y generosa de Luege
Tamargo.
Y
fue de tal forma que el año pasado ambas empresas del mismo grupo fueron
acreedoras a veintinueve contratos de CONAGUA, la gran mayoría de ellos por la
vía de la adjudicación directa, que corresponden a un monto de 928 millones 387
mil 662 pesos, de los cuales 513 millones de pesos se ejecutaron solo en
Tabasco, por concepto de colocación de tapetes de concreto flexible.
Mientras
tanto, y según trascendió, con el apoyo de Luege Tamargo, el grupo ELHER y SUBMAR-ELHER han conseguido,
coincidentemente con la llegada de aquel a la CONAGUA, 2 contratos por un monto
total de 20 millones 877 mil 666 pesos, la primera, y 20 la segunda por 127
millones 463 mil 822 pesos, respectivamente, en PEMEX.
Solamente
el contrato 4500358244, adjudicado en PEMEX directamente a SUBMAR-ELHER, registra en un solo día compras
de materiales de construcción por un monto de 33 millones 638 mil 378 pesos.
La
espectacular bonanza de grupo ELHER y su filial SUBMAR-ELHER, se explican por
la intima relación personal que media entre José Luis Luege y los
representantes de ambas, Francisco Marcos Elizarraras Wingall y Jorge Alberto
Acuña Begne, a quienes se identifica extraoficialmente, como ya lo señalábamos,
como socios de Luege Tamargo.
La
cantidad de obras asignadas, concedidas en tan breve espacio de tiempo, y sobre
todo considerando que antes de la llegada de Luege a la Comisión Nacional del
Agua estas empresas no tenían mayor vinculo con la CNA u otras dependencias del
gobierno federal, indican que su actual participación de privilegio, se finca
precisamente en un acuerdo económico de tipo personal entre el titular de la
institución y los representantes de las empresas mencionadas, una sociedad
creada ex profeso para aprovechar el paso de Luege por la dependencia.
A
tal grado son esos vínculos que Elizarraras Wingall, aprovechando la cercanía
de la relación de negocios con Luege, logro incluso que este designara a un
amigo e incondicional suyo como delegado de la CONAGUA en Tabasco: el panista
chiapaneco Omar Celin Komukay Puga, quien se encargaba de practicar una doble
función: proteger los intereses de ambos,
esto es el de su jefe y el de su protector y amigo, administrando en su
favor las asignaciones de las obras más importantes, para materialmente
convertir a grupo ELHER en proveedor exclusivo, al tiempo de entorpecer la
relación de la dependencia con el Gobierno del Estado, a fin de que este no
tuviera ninguna participación, mucho menos decisión en el desarrollo de las
obras.
Komukay
Puga tuvo que ser revelado de su cargo, gracias a una denuncia presentada por
la comisión especial de la cuenca de los ríos Grijalva-Usumacinta del Congreso
de la Unión, en la que se expuso su responsabilidad en el desvió de 31 millones
769 mil 504 pesos, correspondientes a 18 contratos que se adjudicaron sin
licitación para el retiro e instalación de costaleras, nada más y nada menos
que a grupo ELHER.
Independientemente
de los argumentos que denuncian la relación evidente entre CONAGUA y grupo ELHER, tanto como de su
filial SUBMAR-ELHER, como entre el titular de la dependencia y los
representantes de las empresas, es obvio que los hechos se inscriben dentro de
un proceso de corrupción. Y ahí están, a manera de botones de muestra, las
consecuencias de los trabajos realizados por las empresas mencionadas, que no
hacen sino confirmar la pésima calidad de los resultados y marca el acento
sobre que, involucra un manejo doloso de los montos invertidos, tanto como de
la supervisión que en su momento la dependencia debió de haber realizado y que naturalmente
omitió.
Un
ejemplo de lo anterior, entre tantos
otros que han sido denunciados por la ciudadanía en los Estados donde han
ejecutado obras, el reciente desprendimiento del denominado malecón del
Usumacinta en Tabasco, que fue reparado por las empresas mencionadas, con
motivo de que se desgajaran poco mas de cuatrocientos metros lineales de las
placas que recubrían la orilla del rio a raíz de las inundaciones que afectaron
la entidad tabasqueña en el 2008.
La
reparación de la obra, fue adjudicada, por supuesto, al grupo ELHER y
SUBMAR-ELHER, por un monto de cincuenta y nueve millones de pesos, de acuerdo
al contrato SGH-OCFS-TAB-09-159-RF-LP. En el contrato se establece como fecha
de inicio de los trabajos el 14 de julio de 2009 y se fija como fecha de
terminación el 10 de noviembre del mismo 2009. Sin embargo, no ha sido
concluida ni entregada. Todavía peor: ya muestra graves señales de fisuras y
las grietas, además, representan un enorme peligro para la población de la
ciudad de Emiliano zapata.
LOS
ARTISTAS DE LA MAFIA
Con
estos antecedentes a todas luces fraudulentos y que denotan un vergonzante
abuso de poder, esta mafia encabezada desde la Comisión Nacional del Agua, por
su titular José Luis Luege Tamargo, aprovechando el manto de impunidad que lo
cobija gracias a su posición y relación con importantes personajes que
conforman el grupo del poder económico y político del panismo, elaboro un
perverso plan estratégico ex profeso para deshacerse de cualquier competencia y
apoderarse del mercado de tapetes de concreto flexible, para manejarlo
materialmente en exclusiva, incluso procediendo legalmente y llevando a la
cárcel a representantes de las demás empresas que participan de ese mercado. Se
trata, pues, de una ambición desmedida que rebasa el ámbito de la corrupción
para beneficiar desde el Poder a sus socios informales.
Además
veamos lo siguiente: los denominados tapetes de concreto flexible se originan
en los Estados Unidos de Norteamérica, mediante patentes registradas, una de
ellas con el numero 4375928 y posteriormente en Canadá con el numero 1129218
respectivamente, y ambas denominadas “FLEXIBLE CONCRETE FOR SOIL EROSION
PREVENTION” (concreto flexible para prevenir la erosión de la tierra) que, como
ya hemos apuntado, en el mercado se les reconoce por el nombre común de
colchones de concreto.
La
empresa propietaria de ambas patentes, incluso en su carácter internacional, es
EROSION CONTROL SYSTEM, y en ellas se integra, como corresponde, la explicación
técnica de las mismas. Contienen dibujos y planos que ilustran su fabricación y
formas de aplicación, así como el desarrollo de la idea industrial, cuyo
principal objeto es la protección de laderas de los ríos, para evitar
inundaciones, y la protección y estabilización de ductos submarinos, principalmente
para la transportación de petróleo.
En
la República Mexicana, son aproximadamente veinte las empresas que fabrican
dichas estructuras, al amparo de contratos legalmente establecidos de
licenciamiento de patente por parte de las empresas de origen estadounidense,
canadienses e inglesas que se las han concesionado para su uso en México.
Al
ser estructuras protegidas por patentes, son reguladas de acuerdo con el marco
legal nacional vigente, por el Instituto Mexicano de la Protección Industrial,
que depende de la Secretaría de Economía del Gobierno Federal, específicamente
como se indica bajo el marco normativo de la ley de propiedad industrial.
El
objeto primordial de esa ley es regular y estimular el uso de los insumos de la
industria mexicana, originados de la propiedad intelectual, es decir, proteger
el intelecto humano que es usado con fines comerciales e industriales.
Estas
estructuras se han utilizado recurrentemente en nuestro país, desde el año dos
mil cuando por primera ocasión se usaron para el proyecto Cantarell e incluso
recientemente PEMEX llevo a cabo la licitación pública internacional numero
18575106-008-10, relativa a la procura y construcción de un gasoducto de 36”
grados por 23.5 kilómetros aproximadamente de longitud, de la plataforma
E-KU-A2 hacia Akal-C6 en el campo Ku-Maloob-Zaap, sonda de Campeche, por un
monto de inversión superior a los mil millones de pesos.
Por
sus características, tanto PEMEX como la CONAGUA, son las dependencias del
gobierno, entre otras, que recurren a ellas con mayor frecuencia; por tanto,
era de suponerse, de acuerdo a lo anteriormente expuesto, que Luege Tamargo
ubicara y estableciera contacto con alguna empresa del ramo para fraguar la
maquinación que le permitiera absorber la asignación de los contratos
respectivos a su uso, para beneficiarse personalmente con ello y en el grupo
ELHER y SUBMAR-ELHER encontró a los socios adecuados.
Así,
Luege en acuerdo con Francisco Marcos Elizarraras Wingall, ordeno al
norteamericano de nombre Thomas M. Ángel
que copiara y reprodujera los dibujos y planos de las patentes
referidas, para que de manera tramposa y ventajista se atribuyera la autoría
original de los mismos en calidad de artista.
La
intención de ello fue proceder, como finalmente sucedió, para que se
registraran como obras de arte ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor,
organismo dependiente en este caso de la Secretaria de Educación Pública
Federal, por medio del abogado Agustín Ríos Aguilar.
Ríos
Aguilar, es licenciado en derecho por la Universidad Panamericana, con maestría
en alta dirección de empresas para ejecutivos por el Instituto Panamericano de
Alta Dirección Empresarial y ha sido profesor invitado en diversas
universidades e imparte conferencias sobre propiedad intelectual, seguridad
informática y derecho informático.
Una
vez que Thomas M. Ángel obtuvo el registro ante el Instituto Nacional del
Derecho de Autor, de la autoría de los planos y los dibujos copiados de las
patentes, como obras de arte, le concedió el uso exclusivo de la explotación de
“las obras de arte” a la empresa SUBMAR-ELHER S. de R.L. de C.V. dependiente de
grupo ELHER, siendo premiado por ello por su director general Francisco Marcos
Elizarraras Wingall, como socio de la misma.
Simultáneamente,
Elizarraras Wingall en su calidad de administrador único de grupo ELHER,
procedió a registrar en el mismo Instituto Nacional del Derecho de Autor, como
“artista primigenio” los mismos dibujos y planos de las patentes denominadas
“FLEXIBLE CONCRETE SOIL FOR EROSION PREVENTION”
para explotarlas en la República Mexicana como obras artísticas.
El
doble registro es una contradicción por sí misma, cosa que el Instituto dependiente
de la Secretaria de Educación Pública, nunca debió permitir. La duplicidad del
registro es otro argumento que conlleva el tráfico de influencias, ya que una
de las características esenciales de una obra de arte es su originalidad. El
hecho de que no pueden existir dos iguales o en su defecto que la obra, en caso
de ser única, tenga dos autores, para ponerlo en contexto y como ejemplo, no
hay dos cuadros originales de la Mona Lisa, ni esta tiene dos autores.
Las
obras de arte registradas son protegidas por la Ley Federal del Derecho de
Autor y por el artículo 424 bis, fracción I del Código Penal Federal, que prohíbe su reproducción o copia sin el
permiso expreso de su autor. Y, como se puede observar, este movimiento
convirtió virtualmente al grupo ELHER en propietario de las patentes en México,
a pesar de que los dibujos y planos no son realmente una obra de arte, pues su
uso se relaciona con la industria petrolera, acuática y más aun, submarina.
La
Ley Federal del Derecho de Autor, por si misma, excluye de su ámbito de
protección las obras que tengan un uso o aprovechamiento industrial, ya que las
cuestiones con esa característica se tutelan por medio de patentes, marcas o
modelos bajo la Ley de Propiedad Industrial, que contempla infracciones administrativas
y no penales por la copia de una patente, a diferencia del caso anterior en el
que señalábamos que la Ley Federal del Derecho de Autor si sanciona con prisión
la reproducción no autorizada de obras de arte.
Evidentemente,
la copia de la documentación respectiva a las patentes para registrarlas como
obras de arte cumplía cabalmente con la intención de Luege Tamargo y grupo
ELHER, para deshacerse de la competencia y mantener un monopolio de la
actividad, incluso por medio de denuncias penales, porque aun y cuando la
veintena de empresas que utilizan la patente en México pagan regalías por ellas
a sus dueños internacionales, la alevosa estrategia los convierte en
delincuentes que utilizan sin permiso obras de arte, un método que refleja la
perversidad y la ambición de la mafia, ahora en su vertiente de artistas.
Adicionalmente
al convertirse SUBMAR-ELHER en la única empresa capaz de explotar legalmente el
concepto de los tapetes de concreto flexible, las asignaciones directas de
contratos de la CONAGUA ya no podrían ser cuestionadas por nadie, no solo por
no tener competencia existente, sino porque las obras de arte no se consideran
como monopolio. Las obras de arte a diferencia de las patentes no tienen fecha
de caducidad, que al vencimiento de la misma pueden ser explotadas por
cualquier persona. Un círculo perversamente virtuoso para la corrupción.
La
codicia de los miembros de esta mafia ha hecho que SUBMAR-ELHER haya denunciado
en la Procuraduría General de Justicia de la Nación a diversas sociedades que
fabrican tapetes de concreto flexible al amparo de contratos amparados en la
patente “FLEXIBLE CONCRETE FOR SOIL EROSION PREVENTION” por copiar las obras de
arte de su propiedad registradas ante el
Instituto Nacional del Derecho de Autor.
Radicando
específicamente las averiguaciones previas casualmente con la misma agente del
ministerio público, Verónica Quintanar Vázquez, funcionaria que a pesar de
conocer y reconocer que realmente no se trata de copias de obras de arte y que existen dos certificados de las mismas,
integro de manera severamente cuestionable las averiguaciones previas.
Estas
averiguaciones previas produjeron como consecuencia cateos en las empresas
demandadas en los Estados de Chiapas, Veracruz y Campeche, asegurando como
copias de las supuestas obras de arte todo el inventario de estructuras de
concreto flexible halladas en las instalaciones de estas empresas.
A
pesar de que estas sociedades desarrollaban su negocio conforme a derecho de
acuerdo a los contratos firmados con las empresas propietarias de las patentes
internacionales, pagando las respectivas regalías por su aprovechamiento, la
Procuraduría de Justicia ejerció acción penal en contra de sus administradores.
Afortunadamente
la mano de esta mafia no logro doblegar todas las voluntades que su poder y
dinero habían comprado anteriormente toda vez que, ya radicadas las
consignaciones, los Jueces de Distrito del Poder Judicial de la Federación en
el Estado de Chiapas y Campeche negaron las ordenes de aprehensión solicitadas
por el Ministerio Publico de la Federación, argumentando ambos jueces que
dichas estructuras no son “obras de arte” sino simple y llanamente patentes
industriales y que al tener uso y aprovechamiento industrial, no se encuentran
protegidas por la Ley Federal del Derecho de Autor, como lo dispone el artículo
14 fracción II de dicho cuerpo legal. Empero, aun así la Procuraduría apelo la
negativa de las órdenes de aprehensión.
LOS
TENTACULOS DE LA MAFIA
De
acuerdo a información que logramos obtener con carácter extra oficial, en el
Juzgado de Distrito de Chiapas, por el temor a las represalias que nuestras
fuentes pudieran sufrir, trascendió que el Ministro de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, Jorge Mario Pardo Rebolledo, ha presionado o en su caso premiado
a los Magistrados Unitarios del Estado de Chiapas, para que revoquen las
negativas de las ordenes de aprehensión que señalábamos anteriormente, producto
de las denuncias de SUBMAR-ELHER en contra de los administradores de las
empresas que fabrican tapetes de concreto flexible.
El
Ministro Pardo Rebolledo ha estado vinculado en el ámbito profesional jurídico
desde 1982, pero vale la pena recordar que durante su desempeño como Juez
Segundo de Distrito en materia de procesos penales federales en el Estado de
México, tuvo a su conocimiento el caso de Othón Cortez, a quien se señalaba
como copartícipe en el asesinato del candidato del Partido Revolucionario
Institucional a la Presidencia de la República, Luis Donaldo Colosio, por parte
de la Procuraduría General de la República, y quien, al parecer, había sido
sometido a tortura. Jorge Mario Pardo Rebolledo le declaró inocente.[]
Los
tentáculos del más alto nivel de la mafia operan para lograr que se liberen las
ordenes de aprehensión y se procese a los administradores de sociedades que
lícitamente pagan las regalías del uso de las patentes, lo cual es de suyo un
crimen, que solo puede entenderse bajo la ambición mas desmedida, dentro del
marco de la corrupción y la impunidad.
El
tipo de presión que se adjudica al Ministro Pardo Rebolledo, consiste en
ejercer amenazas sobre los Magistrados Unitarios que no acceden a sus deseos,
indicándoles que no serán ratificados en sus cargos y el premio a los que si
consienten en obedecerle, es la promesa de un cambio de adscripción a su gusto
y conformidad.
Ahora
bien, para explicar este entramado de complicidades e intereses, que finalmente
sirven al mismo propósito corrupto, habrá que recordar que quienes impulsan la
llegada del Ministro Pardo Rebolledo a la Suprema Corte de Justicia, son los
miembros del influyente grupo encabezado por Diego Fernández De Cevallos y su
socio e incondicional, José Antonio Lozano Gracia, mismo al que pertenece Luege
Tamargo, quienes casualmente apadrinaron y materialmente empujaron el nombramiento
de uno de los suyos, como Procurador General de la República, Arturo Chávez
Chávez.
Arturo
Chávez se desempeñaba como Procurador de Justicia de la Nación cuando se
tramitaron las averiguaciones previas y, según la información que pudimos
recabar al respecto, fue él quien encargo a Verónica Quintanar Vázquez
integrarlas todas.
Es
evidente que esta relatoría de hechos está impregnada de situaciones que se
entrelazan una con la otra y así subsecuentemente. De ahí que sea imposible pensar que ello sea producto de la
casualidad, sino más bien de un plan diseñado y pensado con antelación sí, pero
sobre todo con alevosía y ventaja, que por sus características y naturaleza
implicaba la participación influyente de diversos personajes, la gran mayoría
de ellos integrantes del grupo del poder panista, íntimamente ligados entre
ellos, comprometidos en lo personal y, como se demuestra con los argumentos
expuestos también en los negocios al amparo del presupuesto público, mediante
un mayúsculo abuso del poder.
Porque
a manera de conclusión y resumen, los argumentos son demasiado sólidos y
contundentes; porque en su recuento puede explicarse sin asomo de duda la
maquinación en la que una empresa como grupo ELHER de reciente fundacion, que
no lograba convertirse por sus propios medios en proveedora de las dependencias
gubernamentales de su ramo, precisamente con la llegada de José Luis Luege
Tamargo a la CONAGUA, de inmediato obtuviera de su mano un crecimiento
exponencial del monto de sus contratos, la mayoría de ellos por adjudicación
directa y que, aprovechando la catástrofe provocada por las inundaciones que
sufrieran diversas entidades como Tabasco y Veracruz, crearan una filial,
SUBMAR-ELHER, específicamente para cubrir necesidades relativas a los
siniestros, empresa que también de inmediato se vio favorecida con contratos
multimillonarios materialmente en exclusividad.
Que
la relación evidente entre Luege Tamargo y los representantes de ambas empresas
rebasaba el plano institucional y es tan estrecha que incluso logro permear con
nombramientos de sus allegados en las filas de la dependencia, precisamente en
Tabasco el Estado más afectado por los fenómenos hidrometeorológicos y donde, a pesar de los terribles resultados
en la ejecución de las obras a cargo de estas empresas, siempre estuvieron
protegidas por un poderoso manto de impunidad oficial.
Como
a pesar de haber cooptado para sí el mercado de la fabricación e instalación de
tapetes de concreto flexible en la vertiente de proveedores oficiales del
gobierno federal y dejado fuera de la competencia a veinte empresas formales,
que pagan las regalías por el uso de las patentes internacionales respectivas,
esta mafia establece una maquinación para adueñarse de estas mediante una
tramposa estrategia de suplantación de las patentes por obras de arte, con la
intención malsana y criminal de encarcelar a los administradores de dichas
sociedades, contando para ello con la complicidad y respaldo de las máximas
autoridades judiciales y de procuración de justicia, bajo la coordinación de
Diego Fernández De Cevallos, mentor y protector de todo el grupo, que en vez de
aplicar la justicia como corresponde, la utilizan a su antojo para favorecer a
la mafia a la que pertenecen. Así, ellos
se suman como delincuentes, no solo por sus métodos sino por traicionar su
responsabilidad y compromiso como funcionarios públicos.
Ante
los pronósticos que señalan que es materialmente imposible el Partido Acción
Nacional mantenga la Presidencia de la República en las siguientes elecciones,
José Luis Luege Tamargo, previendo ese escenario y buscando seguir arropado en
el manto de impunidad que hasta ahora le ha permitido no solo operar esta mafia
financiera, sino además hacerlo sin el menor temor de una sanción, se ha
inscrito como precandidato para la candidatura plurinominal al senado, por su
partido, Acción Nacional, en la circunscripción que corresponde al Estado de
Morelos.
Evidentemente
el fuero que protege a los Senadores, le permitiría seguir gozando de la
protección de esa facultad y disfrutar de la fortuna que ha amasado mediante la
fraudulenta maquinación que ha desarrollado como titular de la Comisión
Nacional del Agua.