Reflexión sobre la discriminación en México.

El pasado 15 de febrero México fue evaluado ante el Comité contra la Discriminación Racial en Ginebra; sede de la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para Derechos Humanos, en dicho proceso se concluyó un estudio sobre el cumplimiento que se hace de la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, en el que se trató de evaluar si las políticas que se implementan en este rubro son adecuadas para tratar el fenómeno de la discriminación o no.

 

.
Periódicamente los estados deben presentar informe sobre como implementan los cumplimientos en materia de discriminación, esto permite hacer un alto y reflexionar en la discriminación que grupos particularmente vulnerables llegan a sufrir, desafortunadamente con más frecuencia de la que se desearía.

Algunas organizaciones involucradas en la protección a los derechos humanos tales como Amnistía Internacional o Human Rights Watch, aportaron antecedentes relevantes acerca de la discriminación que sufren  grupos indígenas y que ha permitido incorporar información sobre esta problemática

Pese a los datos que dio el estado mexicano sobre las políticas y reformas implementadas en este rubro aún hay importantes rezagos. Como un mero ejemplo se puede hablar de la discriminación que persiste en el sistema de procuración e impartición de justicia; ya sea en acciones directas en  su contra como en omisiones al aplicar la ley o las condiciones de extrema pobreza y de marginación en el que viven, el deficiente reconocimiento que hay en la práctica de la propiedad comunal o las condiciones laborales de aquellos indígenas que migran hacia el norte del país en busca de oportunidades de sobrevivencia.

Como se destacó en el debate de evaluación al que hago referencia, resulta contradictorio el hecho de que por un lado se exalta con fines turísticos la cultura ancestral que representan los pueblos originarios y por otro se siguen discriminando y vulnerando muchos de sus derechos. Que México haya sostenido una postura autocrítica respecto a la problemática que se vive no resulta suficiente, habrá que seguir visualizando y dando voz a las víctimas de este flagelo y pugnando por el reconocimiento efectivo del derecho a la no discriminación. No tanto en el sentido de ser tratados todos como iguales, sino que, en el reconocimiento de la diferencia todos tengamos el mismo acceso y respeto de derechos y podamos disfrutar plenamente de una vida digna.

En los últimos años se ha puesto especial énfasis en el debate de la violencia directa que se manifiesta derivado de la delincuencia organizada y solemos dejar de lado la atención en la violencia estructural y cultural que subyace y que termina siendo causa de la primera, es por ello que no se debe perder de vista que mientras no se supere esa violencia cultural y estructural difícilmente se podrá hacer efectivo el pleno respeto a los derechos humanos en general.
UNETE



Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

  • linkedin facebook twitter
  • ©reeditor.com
  • Todos los derechos reservados
  • Avisos Legales