Hemos tenido una gran cantidad de gobernantes en los
estados de todos colores y partidos en todo el país. Una constante hay que
destacar muy importante y significativa: hay tricolores que al dejar sus cargos
tienen unas fortunas descomunales y unos negocios nuevos muy prósperos, fácil
de identificar. Terrenos valiosos, casas, edificios y nadie quien los
moleste y sobre todo que los investigue. Muchos de ellos siguen en la búsqueda
de otro hueso, mas mejor como dirían ellos para cubrir las apariencias económicas
y sobre todo no dejar el poder.Hablar de estos resulta molesto e inútil pues es del
dominio público. De lo que vale la pena escribir es de aquellos que han hecho
una labor política al gobernar, limpieza en su gestión, brindado tranquilidad a
su estado y sociedad y que la verlos pasar por la calle lo saludan, en el
restaurant le pagan la cuenta, no viven en mansiones majestuosas, ni
despilfarran poder y riqueza, sino todo lo contrario.Hubo un gobernador de un estado históricamente rico que
enalteció la labor publica, recibió un estado con valores económicos que
multiplico en su gestión, realizo proyectos atrevidos que ahora forman parte medular
del patrimonio estatal, recorrió sector por sector de la entidad y atendió caso
por caso, tiene una gran cantidad de anécdotas con el pueblo al que sirvió, es
querido por su sencillez y discreción por todos, su arraigo lo aprovecho en
beneficio de otros actuando sin envidias ni contiendas, internacionalizo su
labor logrando el reconocimiento de la comunidad internacional y en pocas
palabras puso al estado en el mapa del mundo, coloquialmente hablando.Enumerar su labor publica de 6 años equivale a un informe
de gobierno y no es la finalidad, es simplemente hacer ver a todos los
mexicanos que si hay gente decente en el sector público, con valores,
principios fundamentales fincadas en el respeto hacia los demás que se
demuestra con hechos complejos, decisiones difíciles, intrincadas gestiones
pero siempre pensando en el bienestar de todos los demás.Este hombre inconforme con lo que ve que pasa en el país
desea levantar la voz y gritar su inconformidad con lo que está sucediendo a
Mexico. Lo hace unido a muchas voces de protesta de todo tipo,
pero con la calidad moral que le da el haber sido un gobernador honesto, un
gobernador calificado por su gente en los hechos cuando camina libre por las
calles del centro histórico y la gente se detiene a saludarlo con afecto y
reconocimiento. El antepuso al estado antes que otra cosa y ahora desea
anteponer y así lo ha expresado, a Mexico sobre cualquier intención privada, de
grupo, partido. El desea que Mexico lo aproveche como gestor social, hombre
sensible al sector público, conocedor de los corredores políticos,
experimentado olfato lo guía siempre para lograr los mejores resultados de sus
gestiones. No aprovechar ese cumulo de decencia, honestidad a carta
cabal, sería una tontería de parte de aquellos que esconden su credencial de
elector y no salen a votar el día de las elecciones.Escuchemos su voz, respaldemos su reclamo, caminemos con
él y sus ideas de hacer diferente las cosas. Ya lo demostró en su estado con
gran sabiduría, dejemos que su talento calificado se derrame en todo Mexico en
la contienda que viene. Si ya lo hizo una vez lo puede volver hacer sin problema.
El predicador económico.