El 13 de Octubre de 1917, en las cercanías del pueblo portugués de Fátima, cincuenta mil personas presenciaron, a las 13 horas, es decir, a plena luz del día, uno de los más portentosos fenómenos de la historia religiosa del siglo XX. El hecho fue narrado de modo semejante por tres periódicos de caracter escéptico, pero por sus características, era imposible de ignorar.




