Crónica; la muerte como tapa

 

 

.lagaceta.com.ar/nota/476650/Tucumanos/Conmocion-tapa-Cronica-muestra-cadaver-Jazmin-Grazia.html">La tapa de hoy del diario Crónica, con las imágenes del cuerpo fallecido de la modelo Jazmín De Grazia abre nuevamente el debate sobre los límites que el periodismo debe guardar sobre la vida privada de cada una de las personas, sean públicas o no. Una discusión a veces sin sentido, a veces que puede otorgar otra mirada, depende en qué lugar nos asentemos. Este texto trata de encontrar algunas respuestas, otras quizás puedan darse con otras lecturas.

 

Partamos de una premisa clara: los diarios necesitan vender diarios. Lo decía Jacobo Timerman hace 40 años, hoy la frase se mantiene intacta, no hay que tocarle ni siquiera una coma. Una ecuación matemática perfecta. Sin recaudar, no se pueden amortizar las inversiones, los gastos de personal, todo lo que circunscribe a cualquier empresa, en este caso un medio de comunicación. Repetimos, es una sociedad privada que quiere ganar plata, como cualquier otra, como cualquier medio. ¿Avalamos estas prácticas? No. Pero debemos ir a la realidad concreta, más allá de cualquier utopía imperante que nos endulce los oídos.

 

Crónica, con estas imágenes compradas y ofrecidas vaya a saber por quién, y en el día que sale a la luz diario Libre Deportivo, un emprendimiento renovado, que podría sacarle aún más lectores, a la baja sistemática que viene sufriendo en los últimos años, ataca con una portada cruel, trágica, potente a los sentidos más íntimos. Pobre Jazmín. Sí, golpe bajo, un derechazo a la mandíbula. Pero que va a vender, Crónica, lo sabés. Sabiendo las repercusiones que tendrá la misma, habla de concientizar a la juventud sobre el uso de las drogas. Algo de moralina, perenne, siempre queda para desparramar entre las páginas.

 

¿Está bien publicar esto? No. No, no y no. Así multiplicado por miles. ¿El público se interesa por el morbo? Sí. Si, si y sí. Así multiplicado por miles. En esta correlación de fuerzas, de consumidores que avalan este tipo de prácticas, se centra una parte sustancial de la discusión. Hay una demanda latente, visible, sino se torna de difícil comprensión el éxito de programas como Gran Hermano, Bailando por un Sueño u otros segmentos televisivos donde cada uno puede hurgar, husmear en la vida íntima de cada protagonista, quien a su vez avala que se ejecuten este tipo de prácticas. Pero ésa es otra discusión.

 

Podría titularse a este comportamiento mediático como la teoría del cono. Supongamos que el cono sean los límites, hoy en esta Argentina, cualquiera coloca el cono en un lugar, luego viene otro y lo ubica más lejos y así sucesivamente. Los límites, ejemplificados como conos, cada vez más lejos, sin posibilidades de retroceder. En el medio, la posición ética, moral, el pensar en la familia de esta joven muerta, en una forma tan angustiosa, en convertir en mercancía la vida de una persona. Tantos elementos, sueltos, contradictorios, dolorosos, todos en una misma caja.

 

Hoy, cualquiera que pase por las calles de Buenos Aires u otro lugar de Argentina, pasará por un kiosco de diarios y verá en primera plana el cuerpo de una joven muerta, ahogada, bajo circunstancias que la Justicia dictaminará a su medido tiempo. Pasará y verá también a gente con ese diario bajo el brazo. El círculo vicioso sigue vivo, fuerte, infranqueable. Crónica necesita vender hoy, los lectores consumir y no se entiende de plazos. La urgencia llama. Sea quien sea.

UNETE



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