Las señales contundentes de la ruptura entre Peña y Salinas
Confesiones.
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Las señales contundentes de la ruptura
entre EPN y CSG.
Hace unos días reflexionábamos acerca de
ciertos acontecimientos que por sus características de forma, peso y tiempo,
indican que la relación entre el ex presidente Carlos Salinas de Gortari y el
precandidato presidencial del revolucionario institucional, Enrique Peña Nieto,
no pasa precisamente por su mejor momento e incluso, que estos hechos eran
claras señales de ruptura entre ellos.
Como lo exponíamos en anterior ocasión, la
cancelación de la coalición electoral del PRI con el partido nueva alianza de
Elba Esther Gordillo y la reunión entre Peña Nieto y el también ex presidente
Ernesto Zedillo en el foro económico mundial en Davos Suiza, una su ahijada y
el otro el más acérrimo enemigo de Salinas, a pesar de ser independientes uno
del otro no pueden ser motivo de la casualidad, entonces y considerando el poco
tiempo transcurrido entre ambas situaciones y el mensaje implícito de cada una
de ellas, necesariamente se entiende que el aspirante presidencial priista
estaba intentando mandar un mensaje encriptado en torno a su relación con Salinas
de Gortari, a quien hasta ahora, todavía aunque quien sabe por cuánto tiempo
más, porque los últimos hechos ya no corresponden a esa imagen, se sigue
considerando como mentor y guía político del ex gobernador
mexiquense.
Como lo hemos pronosticado en diversas
ocasiones, Enrique Peña Nieto por su formación en la escuela política de
antaño, es partidario del pragmatismo y los mensajes entre líneas, con ello
intenta ir estableciendo un estilo personal y los recientes acontecimientos muy
aparte de su origen, calculo, significado y resultados, así lo comprueban.
unos días después de estos primeros
eventos, se sucedieron otros dos incidentes de gran magnitud e influencia
política, que no pueden circunscribirse únicamente a su carácter económico,
legal e informativo, nos referimos primero a la presentación del informe en el
que la organización para la cooperación y el desarrollo económico, expone un
amplio y detallado comparativo de la situación de la telefonía y las redes
entre sus países miembros y en segundo lugar, a la negativa oficial de la
comisión de competencia, que no autoriza que la empresa Televisa compre un
importante paquete accionario de Iusacel.
En el primer caso el informe de la OCDE,
plantea que el monopolio en manos del empresario Carlos Slim, a través de sus
negocios Telmex y Telcel en México, cobra las tarifas más altas y ofrece uno de
los peores servicios posibles de entre toda la muestra que corresponde a los
países afiliados, reportando márgenes de utilidad superiores al presupuesto que
el gobierno destina a educación y salud.
Slim explica tajante y retador, que ese
documento es obsoleto e impreciso, pero sobre todo que fue hecho bajo encargo
para perjudicarlo, no se puede negar que el análisis de la OCDE, está muy cerca
de la verdad a pesar de algunas posibles imprecisiones menores, sin embargo
Slim en su defensa expone entre líneas una situación que mas que económica o de
competencia es política.
Cuando Carlos Slim se refiere a que el
reporte de la OCDE es doloso, manifiesta sin decirlo expresamente que, siendo
José Ángel Gurria el titular del organismo internacional, una persona muy
cercana a Ernesto Zedillo, este manipulo la información bajo instrucciones del
ex mandatario para establecer una batalla mediática en su contra, lo que se
puede entender bajo la premisa de que a su vez Slim, fue el brazo financiero de
Salinas de Gortari y naturalmente el principal beneficiario de la desincorporación
de empresas públicas durante su sexenio.
De suerte que el golpe que se relaciona
con la situación de sus empresas trata también de alcanzar a Salinas de
Gortari, precisamente unos días después de la reunión entre Zedillo y Peña
Nieto en Suiza, demasiadas coincidencias.
Adicionalmente Slim acusa a Televisa de
formar parte del aparente ataque a través de la OCDE, por su pretensión de
establecer una tercera cadena televisiva y operar con el gobierno panista para
evitar que la empresa de Emilio Azcárraga, tome el control de su competencia en
la telefonía móvil, Iusacel.
Con dichos argumentos es imposible pensar
que en ambos conflictos median únicamente intereses financieros, porque
independientemente de adentrarse en los detalles de ambas circunstancias, lo
que se observa en una guerra de intereses políticos también, en los que es
innegable la participación de actores políticos para favorecer o perjudicar a
uno u otro bando.
Se trata pues de un combate entre los
gigantes económicos nacionales previo al proceso electoral, para imponer
equilibrios, tal vez modificarlos, pero en cualquier caso y a pesar de los que
suceda entre ellos, se trata de una lucha cruenta de los intereses políticos
que predominan tras de ellos.
Recordemos que a Peña Nieto siempre se le
ha señalado como el candidato de Televisa y que esta empresa ha tratado a toda
costa desde hace ya un muy buen tiempo de lastimar los intereses de Slim, que
como Elba Esther Gordillo es aliado incondicional de Salinas de Gortari.
Televisa no quiere que Carlos Slim sea su
competencia en la televisión, pero Azcárraga si quiere serlo de él en la
telefonía móvil y las redes, entretanto y precisamente después de las señales
de ruptura que comentábamos entre Peña Nieto y Salinas, acontece la multicitada
reunión del primero con Zedillo en Davos y solo unos días después la aparición
del informe de la OCDE, dirigida por José Ángel Gurria, incondicional de
Zedillo, en política no hay casualidades, lo que hay son causalidades.
Entonces como primera conclusión,
tendríamos que suponer que la reunión entre Zedillo y Peña Nieto tenía de
origen un significado mucho mayor al de un encuentro cordial como
intrascendente, solo para la foto, porque el mensaje estaba precisamente en
hacerla pública, para que esta pudiera servir de explicación o al menos para
que fuera motivo de análisis y por supuesto de especulación. Como colofón de la
ruptura del PRI con nueva alianza, por sí misma como una afrenta a Carlos
Salinas y como antecedente a la presentación del informe de la organización
para la cooperación y el desarrollo económico.
También porque los últimos
acontecimientos, ya son tres consecutivos, demuestran que el comportamiento de
Enrique Peña Nieto, no favorece en nada a Salinas de Gortari, que si Peña Nieto
es tan cercano a Televisa, este ya tomo partido en la batalla de esta empresa
en contra de Carlos Slim y por ende en contra de Carlos Salinas.
Estos argumentos imponen que la eventual y
aparente nueva alianza entre Peña Nieto y Ernesto Zedillo es coyuntural y
no necesariamente tiene un impacto electoral, parece estar mas orientada
decíamos a la imposición de nuevos equilibrios en el poder económico y
político, mucho más allá del conflicto personal entre los ex presidentes.
En política se dice que lo que parece es,
sería ingenuo pensar que los tres eventos relatados y analizados no significan
un resquebrajamiento de la relación entre Peña Nieto y Salinas, son muchos y de
peso los argumentos que acompañan la reflexión, lo que sigue será ver si hay la
posibilidad de una reconciliación y en qué términos pudiera darse, o si
simplemente se trata de un rompimiento definitivo y en ese caso, lo que será de
atención por supuesto, serán los efectos secundarios, porque como hemos visto,
en este nivel los golpes tienden a ser contundentes, casi definitivos y
desarrollándose a solo unos meses de la elección, pueden provocar profundos
sobresaltos y variar los resultados, si el cálculo de activos y pasivos le
terminara por salir bien al aspirante presidencial priista.
guillermovazquez991@msn.com
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