El ambiente de crisis del modelo institucional impuesto en nuestro país, y observado en las múltiples protestas de estudiantes y profesores, y de los diferentes gremios como la salud y la administración publica en el país, hacen sentir que las instituciones no han sido capaces de dar respuestas coherentes a las demandas de estudiantes y gremios. Es en esta medida que parece necesario pensar la sociedad en que se quiere vivir, repensar para constituir entidades modernas, capaces de impulsar las ineludibles evoluciones que cada organismo requiere a los efectos de abrir los cauces libertarios en la construcción de una sociedad moderna y más adaptada a las evoluciones de los tiempos actuales, una sociedad cuya capacidad para comprender los rumbos históricos y comprender su propio desarrollo para proponer e impulsar todas aquellas cosas que signifiquen una centralidad humanista, a fin de construir una Humanidad más justa, más libre, más fraterna, más inteligente y más solidaria.



