
. Por eso se recomienda que en el caminar de uno por este mal llamado “valle de lagrimas”, porque no es tan triste el andar ni tan inhóspito el valle, tomes tus recaudos y hagas tus provisiones, materiales y espirituales. Es incomprensible muchas veces para mi, las actitudes de muchísimos “viajeros” que pareciera que el paso va a durar una eternidad. Y no es así, es brevísimo.
Salvo mejor opinión. Arq. Enrique Colmenares Leith