COMO VIVIR MEJOR



 

es un título, es una pregunta que todos nos hacemos. Vivimos desde que nacemos, en la juventud esta pregunta es distinta a cuando trabajamos. Y tampoco sirve decir: SIEMPRE A MI. Creo que a veces, solo basta pensar en las cuestiones comunes de todos los días, por ejemplo, la moneda que se le da a un niño al pasar por una esquina, y escuchar: QUE DIOS LO BENDIGA. Simplemente por un par de monedas, esa persona, niño o grande, produce un agradecimiento extraordinario. Y seguramente a la noche, no tendrá mucho para comer. El trabajo dignifica, y desde ya no el trabajo esclavo. Ese trabajo que todos los días nos hace útiles, que nos pone en pie en la sociedad, nos hace fuertes, nos da la valentía de poder ser, de poder tener el derecho a sentirnos seres humanos de primera, y no de cuarta, como nos tratan los del exterior, si los grandes, que nos llaman con desprecio, Latinos, Sudacas, etc. Sentirnos libres de poder llevar adelante la familia que tenemos, si esa familia en la cual el amor es indispensable, junto con el de amigos, compañeros de trabajo. Ese amor que nos da esa energía increíble, que nos hace tener la certeza de que estamos vivos. En nuestras sociedades de Latinoamérica, también hay discriminación, pero nadie mata a nadie, por ser negro, blanco, judío, Islamita, Cristiano, o de cualquier forma. Tenemos la certeza, de que cuando vamos a cualquier país vecino, somos iguales, y nos tratan bien. Por ello si las promesas de muchos presidentes se cumplen, tendremos una América increíble. Y en ese camino, Obreros, profesionales, funcionarios, debemos dar todo lo que somos, y todo lo que tenemos, para en el mientras tanto, tengamos la certeza de que nuestro corazón palpita con toda su fuerza. En la certeza de que somos SERES HUMANOS DE VERDAD. Y QUE LO DE JAPON, JAMAS SE VUELVA A REPETIR. CON VER ESO, SEPAMOS QUE ESTAMOS EN EL CIELO. DISFRUTEMOS ESTA VIDA QUE TENEMOS

QUE DIOS NOS BENDIGA



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es un título, es una pregunta que todos nos hacemos. Vivimos desde que nacemos, en la juventud esta pregunta es distinta a cuando trabajamos. Y tampoco sirve decir: SIEMPRE A MI. Creo que a veces, solo basta pensar en las cuestiones comunes de todos los días, por ejemplo, la moneda que se le da a un niño al pasar por una esquina, y escuchar: QUE DIOS LO BENDIGA. Simplemente por un par de monedas, esa persona, niño o grande, produce un agradecimiento extraordinario. Y seguramente a la noche, no tendrá mucho para comer. El trabajo dignifica, y desde ya no el trabajo esclavo. Ese trabajo que todos los días nos hace útiles, que nos pone en pie en la sociedad, nos hace fuertes, nos da la valentía de poder ser, de poder tener el derecho a sentirnos seres humanos de primera, y no de cuarta, como nos tratan los del exterior, si los grandes, que nos llaman con desprecio, Latinos, Sudacas, etc. Sentirnos libres de poder llevar adelante la familia que tenemos, si esa familia en la cual el amor es indispensable, junto con el de amigos, compañeros de trabajo. Ese amor que nos da esa energía increíble, que nos hace tener la certeza de que estamos vivos. En nuestras sociedades de Latinoamérica, también hay discriminación, pero nadie mata a nadie, por ser negro, blanco, judío, Islamita, Cristiano, o de cualquier forma. Tenemos la certeza, de que cuando vamos a cualquier país vecino, somos iguales, y nos tratan bien. Por ello si las promesas de muchos presidentes se cumplen, tendremos una América increíble. Y en ese camino, Obreros, profesionales, funcionarios, debemos dar todo lo que somos, y todo lo que tenemos, para en el mientras tanto, tengamos la certeza de que nuestro corazón palpita con toda su fuerza. En la certeza de que somos SERES HUMANOS DE VERDAD. Y QUE LO DE JAPON, JAMAS SE VUELVA A REPETIR. CON VER ESO, SEPAMOS QUE ESTAMOS EN EL CIELO. DISFRUTEMOS ESTA VIDA QUE TENEMOS

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