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Todos los
violentos verbales y/o físicos, solo les importa el sometimiento y control del
otro, intentando anular la voluntad, poco a poco van destruyendo las ilusiones,
los sueños, se destierra la alegría del rostro, instalando la resignación ante
una rutina áspera y desquiciante, exigiendo cada vez más complacencia, cuando
la alegría cada vez es menos. El objetivo del agresor es volver a la otra parte
tan o más inseguro que ellos mismos, intentando que permanezca deseoso de su
aceptación, sin poder decidir sobre su tiempo, perdiendo su individualidad,
acomodándose a sus horarios, estilo de vida y gustos.
Hay casos en
los que creen que se les debe agradecimiento, volviendo al otro ensimismado.
Los agresores creen que sus logros son importantes, pero si la pareja triunfa
reacciona con fastidio, mal humor, trato con empujones disfrazados de caricias. La
violencia es cíclica, hay descalificaciones, menosprecio, golpes, control,
rechazo, ofensas, infidelidades, prohibiciones, ironías, mentiras, sátiras, las
palabras se dicen con sarcasmos y con frases peyorativas del otro. Se siembran
los resentimientos. Los episodios de violencia, generan trastornos de estrés
post- traumáticos, como altos niveles de activación física y mental, conductas
de evitación y distorsión síntomas de ansiedad, miedo, alergias. Los agresores
son selectivos, no es lo mismo agredir y maltratar a una mujer que está
aterrada, que hacerlo a otro hombre con el que la pelea podría ser equilibrada.
Entienda que hay un mundo lleno de cosas que necesitan su atención, aparte de
ese agresor que no lo(a) merece. La violencia lacera, corroe, destruye pero se
detiene, así que si es víctima de violencia no justifique a su agresor. No viva
en un ambiente violento.
En su espacio
ninguna señal de violencia pasará inadvertida, no tendrá alojamiento. Su
agresor debe entender por sí mismo y preferiblemente sin que usted le sirva de
ensayo, que el maltrato físico y verbal es un recurso de los débiles.
Cualquiera es experto opinando sobre la guerra cuando el que está en la batalla
es otro. El temor no es de Dios produce fracaso, rompa el silencio y que se
entere el miedo que usted está ahí al frente de todo. Los machistas son así
solo cuando les conviene, ¿Porque también no llevan en sus hombros todas las
cargas que se suben las mujeres? ¡Ahí sí no son tan machos! ¿Cuántas más
tendrán que morir, para que los gobiernos hagan algo? Esta situación se puede
abarcar desde muchos aspectos, el educativo, el laboral, el familiar,
psicológico, el legal. No es uno solo de estos puntos que hay que transformar y
vigilar son todos.