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BIEN SER...BIEN ESTAR.


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19/01/2012

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BIEN SER, BIEN ESTAR.


Los buenos propósitos.

 Cecy Valerio.

  “El viaje de mil millas comienza con el primer paso” Lao Tsé.

En este mes de enero, inicio de año, generalmente tenemos el deseo de volver a empezar, de realizar una lista de buenos propósitos, de emprender acciones que mejoren nuestra vida, de renovar nos  y hacer las cosas de la mejor manera posible. Deseamos felicidad a nuestros seres queridos,  y deseamos, nosotros mismos, ser más felices. Por eso decimos “Feliz Año Nuevo”.

Por lo tanto, ¿qué hace que a los tres meses, a los pocos días, nos hayamos olvidados de esos buenos propósitos y deseos?, ¿por qué la frustración de fin de año de no haber alcanzado nuestras metas y sentir culpa por no poder cerrar un ciclo satisfactoriamente?, o bien, ¿ por qué querer hacer todo frenéticamente en los últimos días del año y terminar cansados y con sentimiento de culpa por no haberlo logrado?

¿No sería mejor la idea de  vivir un día a la vez y abonarle todos los días, con nuestras acciones, pensamientos y actitudes, con nuestras convicciones, entusiasmo, prioridades y valores, a nuestro proyecto de vida ? Me gusta la concepción de comenzar cada día, no comenzar  otra vez, sino comenzar de nuevo, como dice Alejandro Lerner en su canción “volver a empezar”, lo cual  implica –como dice Jorge Bucay-  rescatar de nuestro recorrido anterior el registro de  lo aprendido, vivido y equivocado para intentar encontrar de nuevo el trayecto que nos toca recorrer.

Buscar la felicidad y ponerla en la lista de propósitos como un fin nos lleva muy pronto a la frustración, sobre todo porque la confundimos con el placer y la satisfacción  y la fincamos en aspectos que nos necesariamente nos llevan a ser más felices: una mejor figura, ganar más dinero, hacer el viaje que tanto se ha soñado, hacerse la cirugía para verse más joven, ampliar la cartera de clientes, tener más salud.

Es por ello que en estos primeros meses del año es común ver a más personas haciendo ejercicio,  poniéndose a dieta, organizando papeles, trabajando más. Todo eso es bueno. Los propósitos y deseos para el año nuevo son buenos, pues un inicio es siempre una oportunidad de comenzar otra vez, así como lo es un nuevo amanecer en la vida de cada quien. Dice el dicho popular que más vale tarde que nunca.

El terapeuta gestáltico español Sergio Sinay, en un artículo sobre este tema propone que  más que intentar frenéticamente ser felices en este año que ha iniciado, sería muy conveniente pasar a limpio, con honestidad, tiempo y dedicación, los ejes que consideramos esenciales para nuestra vida y que son los que conforman los cimientos de nuestra verdadera felicidad.

“¿Deseo ser amado? ¿De qué manera? ¿Estoy dispuesto a convertir mi energía amorosa  en un amor conjugado a través de acciones? ¿ Me comprometo a indagar cómo necesitan ser amados mis seres queridos para poder amarlos así sin que ello contradiga mis principios, valores y posibilidades? ¿ Tengo la intención y el compromiso de dejar un mundo mejor de cómo lo encontré al llegar? ¿ Qué haré en mi vida cotidiana para que todo esto suceda? ¿Voy a dejar de correr detrás de mis deseos y mis urgencias para escuchar también la voz de mis necesidades y dar a lo que es importante el lugar que hoy le otorgo a lo urgente?”.

Estas son algunas preguntas que plantea Sergio Sinay para reflexionar acerca del año nuevo. Cada quien, sin embargo, tiene su propio proyecto de vida e identifica (o debe indagar para conocer) los ejes de su vida  que lo conforman y sobre los cuales debe trabajar cotidianamente.

Decía el doctor Victor Frankl que la felicidad es como una mariposa. Cuando la perseguimos frenéticamente para atraparla, ésta siempre se nos escapa. Sin embargo, cuando nos tranquilizamos, nos sentimos en paz  y nos aquietamos, ésta viene a nosotros y se posa con suavidad en nuestros hombros. Te deseo que este 2012 esté lleno de esas pequeñas acciones y actitudes cotidianas que enriquezcan tu vida en todas sus dimensiones: física, emocional y espiritual. ENHORABUENA. 





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1 comentario  Deja tu comentario


J.Manuel Carrillo, Cierto, valen más los pequeños detalles, las cosas que nos hacen sentir mejor, que podemos hacer porque están a nuestro alcance pero no nos damos cuenta. Estar siempre de buen humor, platicar con la gente, apoyarla, querer a los que nos rodean : la familia, los vecinos, ,porque las buenas acciones en la casa comienzan.....




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