'Lehendakari' Toquero

 

. Generación tras generación, la recreación de la furia del león se ha visto tallada en innumerables leyendas que han levantado el vello a la grada de San Mamés. Gaizka Toquero, por su lucha incansable y la voluntad que demuestra en cada partido, ha enamorado a la afición de La Catedral y va camino de dejar una huella imborrable.

Su despoblada cabellera le aleja de toda similitud con la melena característica de un león, la insignia de los colores que defiende desde hace ya cuatro temporadas. Sin embargo, Gaizka Toquero representa la importancia de la lucha y la garra frente a la calidad y la elegancia, la victoria de la lucha constante del ‘currante’ frente al toque sutil y distintivo de los genios del balón. La afición del Athletic ve en él la resurrección del espíritu de los Gainza, Belauste, Venancio o Panizo, grandes leyendas del club de Ibaigane que destacaban por su total entrega y su poderío físico. Natural de Vitoria, de agosto de 1984, se forjó en los juveniles del Ariznabarra y de la Real Sociedad antes de jugar en el equipo de su tierra, el Alavés. Debutó en la temporada 2003-2004 en tercera división con el filial ‘C’, y empezó jugando de lateral derecho. Años después se marcharía al Lemona para jugar en segunda B, donde el entrenador Iñaki Alonso lo situó de mediapunta y segundo delantero. Pese a rondar la portería visitante, no marcó ningún gol en esa temporada. Antes de dar el salto al Athletic, jugó en el Sestao River a las órdenes de Carlos Pouso, que siguió formándolo en las posiciones de arriba. En el verano de 2008 hizo la pretemporada con los 'leones' y se marchó cedido al Eibar hasta que fue repescado en el mercado de invierno. 

El Ojo de Caparrós

La historia de su fichaje por el Athletic fue tan sorprendente como anecdótica. Corría el mes de julio de 2008 y el equipo rojiblanco se enfrentó en un triangular al Sestao y al Barakaldo. Joaquín Caparrós quedó impresionado por el rendimiento del delantero, aunque indicó a uno de sus colaboradores que era una lástima que aquel atacante tan interesante fuera tan veterano. Uno de los presentes le corrigió y le dijo que no se dejara engañar por su incipiente calvicie, ya que solamente tenía 23 años. El seguimiento al futbolista se intensificó y Caparrós volvió a verlo jugar en San Mamés, en partido de liga frente al filial rojiblanco, donde Toquero firmó una gran actuación y su llegada al club se aceleró. Fue cedido en su primer año al Eibar, donde fue repescado en el mercado de invierno y empezó a engrandecer el mito sobre la hierba de La Catedral.

 

'Lehendakari' en la final de Copa

En menos de un año, en la temnporada 2008-2009, Toquero pasó de caer eliminado en las primeras rondas de la Copa del Rey con el conjunto ‘armero’ a marcar el gol del Athletic en la final ante el Barça. El delantero hizo historia al convertirse en el primer jugador en disputar una final de Copa la misma temporada en la que fue eliminado de la competición. En aquel partido la afición rojiblanca le cantaba al jugador el ya clásico ‘Ari, ari, ari, Toquero Lehendakari’, en referencia a la cercanía de su domicilio con el Palacio de Ajuria Enea, en Vitoria, y para exaltar el simbolismo de uno de los buques insignia de los ‘leones’, que encarna mejor que nadie la filosofía de entrega y sacrificio que hizo grande a uno de los clubes más históricos de España. A pesar de ser el prototipo contrario a jugadores como Yeste o su admirado Zidane, su capacidad se sacrificio y los alrededor de doce kilómetros que correr por partido le hicieron ser pieza fundamental en los planes del técnico de Utrera y es habitual en las alineaciones del 'loco' Bielsa, actual técnico del Athletic. Toquero es consciente de sus limitaciones, pero también sabe que su poderío físico le aporta el nivel adecuado para jugar en Primera y plantar cara a las defensas más temibles. Junto a Llorente, forman una de las parejas más compenetradas del campeonato liguero y están dando muchas tardes de gloria en el buen momento por el que pasa el equipo, que sigue luchando por hacer algo grande en 'su' Copa del Rey y llegar lo más lejos posible en la Europa League.  

Sentando 'Cátedra' otra vez

Gaizka Toquero, trabajador incansable, ha vuelto esta semana a estar en todas las portadas gracias a su genialidad en el partido de Copa frente al Albacete. Con una exquisitez de tacón, sólo al alcance de los magos del balón, dejó maravillada a toda la Catedral y sentó, de nuevo, cátedra en un escenario soñado para cualquier futbolista: el verde de San Mamés. Gracias a su rendimiento y a su fidelidad al esfuerzo, hay voces que piden una oportunidad para este aspirante a Leyenda en los planes de Del Bosque. Leyenda o no, lo que está claro es que Toquero seguirá siendo, por muchos años, ‘Lehendakari’ en San Mamés.

David S. Moyano - @dsmoyano

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