¿Es un buen Jefe y/o Líder?



En la actualidad se dice mucho sobre cómo debe ser un buen líder y un buen Jefe. Es importante notar la diferencia entre estos conceptos ya que Jefe es la persona jerárquica a cargo de otros y un líder puede ser cualquiera dentro del equipo de trabajo con la capacidad de encausar las actividades y lograr resultados positivos a través de su inteligencia laboral y emocional.Muchos estudiosos, como Peter Scholtes, definen al líder como una persona adaptable a las condiciones, metódico, ordenado, con alto sentido del trabajo en equipo y capaz de pensar que las variables del entorno interno y externo afectan el desempeño de sus seguidores.

 


Piense, si ya es Jefe y desea ser un buen líder, lo primero que se debe preguntar es:

  • ¿Por qué existen personas que logran fidelizar a sus subordinados y otros que solo logran que les guarden rencor?
  • ¿Cómo logro ser de los primeros y no de los segundos?
  • Para poder ser un buen Jefe y Líder, se deben tener claro ciertos puntos:

    1. A nivel de gestión

    Debe ser capaz de organizar su trabajo y el de los demás de modo que pueda explotar sus capacidades. Ver lo mejor de cada persona que trabaja con usted y enfocar sus tareas principales a ello. Un forma efectiva para lograrlo se aprecia en el modelo propuesto por Edwards Deming, el PDSA (Plan-Do-Study-Act), que muestra como se debe recopilar, estratificar y delinear la información para solucionar un problema, implementar la solución, estudiar las variables del entorno (internas y externas) y rehacer las estrategias para sopesar los fallos de acuerdo al feedback obtenido. Aproveche de ponerlo en práctica ya que, de seguro, le dará buenos resultados. Si no cree, piense que este es el modelo de gestión para calidad y liderazgo que se utiliza en Japón.

    2. A nivel personal

    Conozca a su gente. Identifique sus expresiones faciales habituales para notar cuando tengan dificultades. Una persona al 100% rinde más en un día que otra al 80% en una semana. Sea inteligente emocionalmente.

    3. Evite la teoría del garrote y la zanahoria

    Ejemplo: "Las personas no son como los burros, si les das con un garrote (metafóricamente hablando), no los podrás recuperar con una zanahoria (premio)". Es mejor que sea transparente y ayude a hacer grato el ambiente de trabajo. Nadie está exento de errores por lo que, cuando aparezcan, busque junto a su gente las salidas propicias para poder enmendar algún equívoco.

    4. Sea colaborativo y autocrítico. No se escude en el ataque.

    Una muy mala práctica (y fácil de detectar) en estructuras donde todos tienen un cargo símil (como en los grupos de Gerentes, Directores de una misma carrera universitaria, entre otros) es el de la persona "libre de culpa" o, como he decidido llamarlo, "el anti líder". En este caso, se trata de un tipo de trabajador ligado a la queja sobre un problema y el ataque hacia una coordinación o imagen de liderazgo para "tapar" su falta de cohesión con el equipo basado en la disminución del otro. Es fácil de identificar ya que se trata de personas que no destacan y son muy poco colaboradores con sus pares. Son usualmente ariscos y perciben un salario por solo "calentar el asiento". El buen remedio sería brindar confianza, otorgando oportunidades para que mejoren, siempre y cuando no sea un tema de actitud. También puede notar este tipo de personas ya que se escudan en que "su imagen" ha quedado mal por culpa de otros. En sí, no tienen autocrítica y, rara vez, inteligencia emocional. Ojo y precaución especial, ya que son personas que, muchas veces, escriben a sus superiores sobre usted a sus espaldas. Digamos que pertenecen al grupo de personas con una ética cuestionable.

    5. Evite frases cliché y comportamientos retrógrados que no aportan.

    Este punto lo expresaré demostrando algunas frases que representan fielmente la imagen de un "mal jefe" y pésimo Líder, según mi apreciación personal sobre cada concepto.

    • No me des problemas, sino soluciones
    Este enunciado, así como sus variantes, es muy escuchada y no hace más que denotar la poca capacidad que tiene la persona en resolución de problemáticas y trabajo en equipo. Las dificultades y atribulaciones son cotidianas en cada entorno de trabajo y en aquellos lugares donde los líderes son inclusivos y profesionales, son ellos quienes invitan a participar a las personas para, en conjunto, lograr una solución y marcar la pauta de actividades a ejecutar. Recuerde, si su jefe le dice esta frase, lo más probable es que sea solo "un chanta con suerte".

    • Tu no eres para este trabajo y otras frases vejatorias
    Los malos Jefes evitan elogiar a sus trabajadores y pares. Les es más fácil criticar negativamente. El tratar mal a una persona afecta, lo quiera o no, a su equipo de trabajo. Sea sincero, pero tenga cuidado en como habla con las personas ya que cada moneda tiene dos caras. Un buen líder enfrenta los conflictos con respeto y ve en cada percance una oportunidad de mejora.

    • No grite ni suba la voz

    Cuando un jefe tiene que gritar, es claro que su capacidad para supervisar está poco desarrollada. Si requiere mostrar firmeza, hágalo planificando el trabajo y delineando objetivos y plazos. De cierta libertad para que sus trabajadores tengan espacio, no los ahogue. Si hace bien su trabajo de Jefe, las cosas funcionarán por inercia.

    • Permita la organización por debajo de su mando
    Muchos detalles se pueden resolver sin tener que involucrarlo. A todo Jefe le gusta escuchar una frase como: "Detectamos un problema, pero ya está resuelto". Entregue espacio para la proactividad y la aparición de nuevos líderes que, muy por el contrario de lo que piensan los "Jefes del siglo pasado", jamás son competencia, sino una tremenda ayuda.

    • ¡No pierdas el tiempo viendo el Diario, estás trabajando!
    Suena raro, pero en un mundo dónde el trabajo muchas veces sobrepasa las barreras de la oficina y la conectividad es casi instantánea, el tener un espacio para despejar la mente en el trabajo no tiene nada de malo. Incluso, ayuda a mejorar el rendimiento. Haga la prueba

    • No abuse del tiempo de su gente
    Las personas trabajan dentro de lo que la ley establece y tienen derecho a estar con sus familias y tener tiempo de calidad con ellos. Hacer presencia presente. Fomente a que las personas sean laboriosas y no trabajólicas.

    Resumiendo, todo buen Jefe es aquel que, por sobre su cargo, logra ser un líder positivo con sus equipos. Ayude a mejorar, de espacio, respete y sea emocionalmente inteligente. Un buen líder tiene muchos problemas menos y es más productivo que un Jefe promedio. No hay por dónde perderse.

    Mauricio Hidalgo Barrientos

    Director de Escuela Informática

    IP Santo Tomás - Santiago

    www.santotomas.cl