. Un
hecho que se conoció hace algunos días y que movió la ya de por sí ajetreada
arena política en Argentina. La operación se realizará el miércoles 4 y si todo
sale como lo previsto, Fernández aguardará en reposo 20 días más, en los cuales
el vicepresidente Amado Boudou tomará las riendas del gobierno nacional.
El ex ministro
de Economía, un fiel soldado del proyecto que encabeza la presidenta, vigilado sin dudas por el núcleo cercano a
CFK, en especial por el secretario Legal, Carlos Zannini y su hijo Máximo
Kirchner, atento a cualquier intento de indisciplina, deberá enfrentar un enero
con varios puntos para resolver, que siguen la tónica de esta “sintonía fina”,
de la cual tanto se viene hablando y que se trata de equilibrar las finanzas,
mediante la quita de subsidios para capear una temporada económicamente
compleja en el mundo y que puede afectar el saldo comercial de nuestro país. En
este cambiante e impredecible panorama, la orden impartida de Olivos fue clara:
reducir los gastos necesarios para que las cuentas cuajen. Boudou ya tiene la
orden de consultar cada acción desarrollada sobre esta problemática.
En primer lugar,
Boudou anunciará una nueva quita de subsidios a la luz, el gas y el agua para
un sector que supera los 270.000 usuarios de distintas zonas geográficas, como
también un recorte de presupuesto a algunas áreas que circunscriben al sector
financiero y la Salud. A su vez, se llevarán a cabo reuniones con cada gobernador
para conocer fehacientemente los números de cada provincia, algunas con rojo en
sus cuentas y que ya pidieron auxilio a Nación para poder hacerse cargo de los
compromisos a corto plazo.
Pero no sólo de
economía tendrá participación el vicepresidente. El trágico fallecimiento en
las primeras horas del 2012 del gobernador rionegrino Carlos Soria, en un hecho
confuso y que ya tiene procesada a su mujer Susana Freydoz, también es vista de
cerca por el oficialismo, consternado por la noticia pero también preocupado
por la asunción del vicegobernador Alberto Weretilneck, perteneciente al
Frente Grande, un partido pequeño, aliado circunstancialmente al FpV, que se
sumó a la huestes de Soria para vencer a los radicales tras 28 años en el poder
de esta provincia. CFK encomendó al senador Miguel Ángel Pichetto, hombre clave
en Río Negro para que encamine el proyecto institucional y que no haya ningún
tipo de sorpresa desagradable. También el Jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal
Medina y el ministro del Interior, Florencio Randazzo irán a la asunción de
Weretilneck.
Enero. Un mes
históricamente bravo en Argentina, que tendrá a Cristina Fernández en reposo
tras su operación. Las miradas se posarán en Amado Boudou, con el fantasma
Cobos todavía pululando en la Casa Rosada, quien deberá mostrar su muñeca
política para enfrentar irritaciones tanto dentro como fuera del oficialismo.
Como una prueba más de su lealtad al proyecto.