. Este
hecho; sin embargo, no desmerita el noble, notable y legítimo esfuerzo
democrático realizado por cada uno de los candidatos participantes en el evento
organizado por la Mesa de Unidad Democrática (MUD). En este momento, la
realización de las primarias de la oposición luce como el evento crucial;
previo a las elecciones presidenciales del mes de Octubre del año próximo. A
partir de Enero, los candidatos tendrán que “echar el resto”.
Leopoldo López ha focalizado su campaña en el
tema de la seguridad, como una concreción de su propuesta general “La Mejor
Venezuela”. En realidad, el trabajo político-organizativo desplegado por López
ha sido titánico y formidable; recorriendo el país para construir su plataforma
y padeciendo múltiples presiones jurídico-administrativas impulsadas desde
diferentes instancias gubernamentales. Leopoldo, además de su recién creada
organización “Voluntad Popular” cuenta con el importante respaldo de “Proyecto
Venezuela” de fuerte influencia en el estado Carabobo. De cara a las primarias,
su mayor debilidad ha sido “la creencia popular” de que se encuentra
inhabilitado para gobernar. Con independencia de los resultados de las
primarias del 12-F, Leopoldo López se ha consolidado como una figura garante de
las luchas democráticas en nuestro país.
María Corina Machado ha venido revalorizando su
posición y discurso electoral. María Corina ha evolucionado del “allí viene
María”, pasando por su propuesta de “el capitalismo popular” para ubicarse
finalmente como “la mejor opción para ganarle a Chávez”. Al margen del chance
de ganar las primarias que pueda tener, ha construido una organización política
a nivel nacional o al menos, en los centros urbanos donde su candidatura ha
tenido mayor receptividad. Desde nuestra perspectiva, María Corina Machado está
llamada a convertirse en la líder que requieren los sectores de la oposición en
la Asamblea Nacional; bien sea bajo un nuevo gobierno a partir de 2012 o para
conducir desde allá, la resistencia democrática.
Diego Arría y Pablo Medina han cumplido una
función política destacada en el ya largo proceso de primarias de los sectores
democráticos. Ambos precandidatos –con sus diferencias naturales- representan las
posiciones más “extremas” frente a la gestión del actual gobierno. Ambos precandidatos, de dilatada trayectoria social
y política y con reconocimiento internacional,
carecen de una plataforma
adecuada que les permita competir con mayor eficacia electoral.
Desde mi punto de vista (y pudiendo estar
equivocado), las dos principales opciones de la oposición venezolana en el
marco de las primarias la constituyen los candidatos Henrique Capriles y Pablo
Pérez. En primer lugar, ambos precandidatos poseen maquinarias organizativas de
carácter nacional para apuntalar su participación en los comicios de 12-F de
2012. Por otra parte, los dos candidatos
han logrado establecer una red de alianzas con liderazgos regionales que les
permite consolidar ventajas sobre el resto de los precandidatos participantes.
Así, Capriles Radonski suma los importantes apoyos de Liborio Guarulla
(Amazonas), Ismael García (Aragua) Andrés Velásquez (Bolívar), Alberto Galíndez
(Cojedes), Henri Falcón (Lara) y Lester Rodríguez (Mérida). Por su parte, Pablo Pérez cuenta con el apoyo
de Julio César Reyes (Barinas) Enrique Mendoza (Miranda), César Pérez Vivas
(Táchira) y Biagio Pilieri (Yaracuy). En
el duelo territorial que mantienen Capriles y Pérez, el Distrito Metropolitano
de Caracas será determinante. Si bien Henrique Capriles, luce con ventaja
inicial en el municipio Libertador, en los municipios Baruta y Sucre (propios
de Miranda) el impacto de las candidaturas locales de Gerardo Blyde y William
Ojeda (ambos de UNT) pudiera ser
definitivo para un eventual triunfo de Pablo Pérez.
La campaña de Henrique Capriles se ha centrado
la educación como tema principal; combinando ese planteamiento con los logros
de su gestión como gobernador en el estado Miranda. Por su parte, Pablo Pérez aunque
con un discurso más difuso se ha convertido en el precandidato con menos
rechazo en los estudios de opinión y con un sostenido crecimiento. En los
estudios de opinión, Capriles ha venido dominando -hasta ahora- en la intención
de voto; sin embargo, la penetración en los sectores populares de la
candidatura de Pérez es muy sólida; lo cual es un capital político estratégico
por su capacidad de movilización.
La unidad de los factores democráticos y las
primarias son una preocupación notable para el “bloque oficialista” por su
impacto y posterior trascendencia. En el gobierno se sabe que, el candidato o
candidata que obtenga la victoria allí, tendrá el aval de millones de
electores; además que permitiría un reagrupamiento estratégico de los sectores
democráticos para enfrentar el proceso presidencial y los sucesos posteriores;
bajo cualquiera de los escenarios políticos-electorales posibles a futuro.
@migonzalezm