.wordpress.com/2011/12/23/la-junta-de-castilla-y-leon-debe-5-900-millones-de-euros/">malestar por los
recortes educativos de la Consejería de Educación a los centros públicos. No
solo se recorta en recursos económicos sino en medios materiales. Algunos
centros educativos tendrán que suspender pagos a proveedores.
Parece que en la Consejería de Educación
y en la de Hacienda no entienden que si se suspende el pago a proveedores,
éstos no podrán pagar a su trabajadores ni mantener a flote la empresa; ello
lleva a tener que despedir a parte de la plantilla o plantear un ERE ante el
juzgado. En muchos casos lleva a cerrar la empresa, sobre todo cuando se trata
de empresas familiares o de pequeñas empresas. ¿Conclusión? Muy fácil: la
propia Junta de Castilla y León tira piedras a su tejado, fomenta el paro, el
cierre de empresas y, como consecuencia final, empobrece a la Comunidad que
dice gobernar, representar y favorecer.
A ello hay que unir el hecho de
que también destruye el tejido empresarial; no hay Comunidad que ‘exporte’
mayor cantidad de jóvenes universitarios a otras comunidades autónomas. Nuestra
obligación es hacer entender a los dirigentes de la Junta de Castilla y León
que la caridad empieza en nuestra propia casa y la justicia en la puerta
inmediata. Y es que en Castilla y León existe una tremenda cantidad de ridículas duplicidades.
Es un hecho denunciable, como hacen los
sindicatos docentes no de clase, que los recortes repercuten en el encendido y uso de la calefacción; en el
suministro de material; en la disminución y retraso de la dotación
presupuestaria para los gastos de funcionamiento y en la conservación y
mantenimiento de los centros. Con todo lo que están viviendo los centros
educativos, el profesorado se mofa de los dirigentes políticos cuando hablan
del informe PISA, de la calidad y de la excelencia en educación porque son
cortinas de humo de las que pretenden aprovecharse cuando, en realidad, el
mérito es única y exclusivamente del profesorado. Nadie se ha de sorprender
respecto a que “cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen
pierden el respeto”.
Hace unos días decíamos en un
artículo y en este mismo medio que “la vergüenza y la desfachatez de quienes
gestionan los presupuestos de Castilla y
León llega hasta el punto de situaciones como la del ejercicio económico 2010,
donde el cuarenta por ciento correspondiente a los gastos de funcionamiento de
los centros llegó a las cuentas bancarias de los citados centros públicos el 31
de diciembre. Sí, como lo leen; es decir, el último día del ejercicio económico”.
Cuando está a punto de finalizar el ejercicio 2011, la semana pasada algún centro
ha recibido el 50% del 40% que no puede abonar la Consejería de Hacienda para
el último cuatrimestre. Y hay centros que ni siquiera eso.
Tan solo un centro educativo de
Valladolid ha recibido casi la totalidad de ese 40% adeudado –el mismo centro
al que para el ejercicio 2011 le rebajaron un 41,13% de gastos de
funcionamiento respecto al ejercicio 2010-- porque ha ido al grano y ha pedido en los
medios de comunicación de la Comunidad, y en artículos de opinión diversos, la
dimisión de la consejera de Hacienda y del consejero de Educación del equipo de
Juanvi Herrera Campo. ¿No es triste
tener que llegar a eso y recordar que viven de su propia incompetencia y se
sientan en la poltrona de su indignidad?
Jesús Salamanca
Alonso