Ya con la última hoja del calendario en frente, mirar la colección de títulos aparecidos este año en la música es un ejercicio que se repite en centenares de salas de redacciones. Para no hacer una más de esas mismas listas hoy prefiero mirar con más detención el EP, ese formato acotado que aparece como un guerrero al que le habíamos perdido cuidado desde que al CD le declaramos obsoleto.




