A propósito de elecciones estudiantiles

La trinchera de lucha inexpugnable que ha sido la UCV, frente al régimen de Chávez, una vez más demuestra su condición de ambiente democrático.

 

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Johan Rodríguez Perozo

 

La historia del movimiento estudiantil universitario venezolano, especialmente el que se ha desarrollado en la Universidad Central de Venezuela, más allá de sus altibajos y accidentes políticos, nos da nuevamente una buena muestra de esperanza, en la lucha por la Democracia. El triunfo de los sectores democráticos, en el marco de las elecciones de co gobierno y gobierno estudiantil en la UCV, sobre la barbarie representada en los grupos minoritarios afectos al régimen, así lo confirma contundentemente.

Más allá de la dispersión mostrada por los diferentes grupos que hacen vida política en el recinto universitario, sin embargo, con base a acuerdos previos entre varios de éstos, sellaron un triunfo colectivo que es, además, claro rechazo al discurso oficialista y anti universitario. Quedará para análisis posteriores, revisar la absurda conducta de jóvenes que de manera obsecuente, se han prestado para servir de base al intento chavista de anular a la Universidad.

La Universidad Central de Venezuela, independientemente de la valoración académica y profesional que se haga, en torno a quienes la dirigen, ha logrado mantenerse como el reservorio de lucha intelectual que siempre ha sido. La Universidad ha resistido,. históricamente, a regímenes y gobierno de distinto signo, que en momentos distintos han pretendido avasallarla y acallarla, como caja de resonancia de la sociedad venezolana. Son muchas las luchas libradas en el seno del movimiento universitario, que han marcado la impronta del movimiento estudiantil, en su lucha contra el abuso de tales gobiernos y regímenes. Tanto en momentos en que en el país se ha impuesto la dictadura, como en el contexto de las luchas democráticas, la Universidad ha mantenido una posición digna, al lado de las mejores causas por elevar la conciencia de lucha de los venezolanos.

De las aulas universitarias de la llamada ¨casa que vence las sombras¨, han surgido las figuras más eminentes con significación relevante en la sociedad venezolana. También ha parido de su seno, a personajes de triste figuración en el ámbito público, quienes no han tenido la mayor vergüenza para comportarse de manera contraria, al mandato principista heredado de la formación que la máxima casa de estudios les ha brindado. Algunos de estos personajes, de triste figuración en la esfera política venezolana, insuflan hoy una suerte de guerra de tierra arrasada en contra de la UCV y todo lo que la institución universitaria representa, echando a un lado lo que la universidad significó para ellos en un momento dado.

Estimulados por la más aberrante conducta obsecuente en favor del régimen que hoy detenta el poder, no han tenido remilgo alguno en amparar, con su conducta cómplice y silente, las nuevas versiones de bandas armadas que, con toda la saña posible, han arremetido como hordas salvajes, amparadas en el anonimato de la capucha y la impunidad que proveen las armas, contra las personas (autoridades, empleados y estudiantes), sembrando el caos, la violencia y el terrorismo, en intento desesperado por asaltar la institución.

Afortunadamente, la conciencia democrática de la mayoría de la comunidad universitaria, democracia y elecciones libres mediante, se ha encargado de colocar a los violentos en su lugar. La conclusión del proceso electoral reciente, a pesar de la adversidad del intento por frenarlo por la vía violente, ha sellado claramente el sentir democrático universitario. Los jóvenes que gallardamente han asumido la lucha universitaria como un deber patriótico, han demostrado que están suficientemente formados para defender la Universidad y la Democracia.

Quienes arribaron por la vía del voto popular, tanto a los cargos de la Federación de Centros Universitarios y Centros de Estudiantes de las distintas Escuelas, así como a los cargos de representación estudiantil en los organismos de co gobierno, como el Consejo Universitario, asumen la inmensa responsabilidad de contener a la barbarie, convertida en representación del régimen en el seno de la Universidad. Es la misión que tiene la sociedad venezolana en otros ámbitos que, con el ejemplo de nuestros estudiantes universitarios, ha de verse reforzada en el diario afán de construir el cambio necesario que el país reclama. Sirva pues, el triunfo de los líderes universitarios de la UCV, como el mejor de los acicates para un pueblo que, en ocasiones, se muestra adormecido y apartado de su propia realidad. La lucha por la recuperación de los valores democráticos, encuentra en nuestros jóvenes estudiantes, la base más sólida para su consolidación. No obstante, ello no será óbice, para que otros venezolanos no asuman plenamente su cuota de responsabilidad.

 

Que viva la UUUCV!

 

@johanperozo 

UNETE



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