La destacada labor del alcalde de Solidaridad rinde frutos
Confesiones.
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A ocho meses
de haber iniciado su gobierno, el presidente municipal Filiberto Martínez
Méndez de Solidaridad, en Quintana Roo, comienza a recoger los frutos de su
particular proyecto de gobierno, el municipio es mundialmente conocido porque
su capital es la paradisiaca Playa del Carmen, la ciudad
que crece más rápido en toda Latinoamérica a un ritmo superior al veinte por ciento
por año, con sus casi treinta y ocho mil cuartos de hotel, es junto a Cancún el
destino turístico más importante de México y el Caribe.
Pero son
precisamente estas características y cualidades, las que hacen que los retos
sean cada vez mayores, primero porque el gobierno tiene que ir a la misma
velocidad del crecimiento para poder otorgarle a su sociedad los servicios
públicos que requiere.
Una ciudad
que crece tan aceleradamente, por necesidad rebasa la capacidad financiera de
su gobierno y más aun tratándose de un polo turístico de tal envergadura, lo
que hace que sean muchos los ojos, los que estén atentos a los que ahí se
desarrolla.
Sin embargo,
para Filiberto Martínez el mayor de eso retos, independientemente de los que se
relacionan con la construcción y mantenimiento de la infraestructura, tiene que
ver con la implementación de una relación cercana a la población, mediante la
cual la autoridad no solo se acerca a la comunidad para conocer sus necesidades
y poder atenderlas, sino también en la búsqueda de una integración, que
conlleve que la sociedad se vuelva más participativa.
De tal
suerte que desde el inicio de su gobierno estableció un programa mediante el
cual, todos los sábados, él personalmente acompañado de sus principales
colaboradores recorre diversas zonas de la ciudad, no solo para mantener ese
contacto, el mismo lidera un programa de limpieza urbana, de mantenimiento y
rehabilitación de escuelas, de áreas públicas y parques.
Lejos de un
proceder populista, para el alcalde esta estrategia fomenta que la comunidad
además de tener virtualmente a la mano a sus autoridades, se involucra
directamente en el proceso, contribuye al mismo, pero además genera una mayor iniciativa para resolver asuntos que
normalmente no se atienden por la dinámica natural de un polo turístico como lo
es Playa del Carmen.
Cabe
resaltar que aquí lo que trasciende, es el planteamiento de Martínez Méndez
para ir creando una conciencia participativa, que con el tiempo y sin duda
habrá de derivar en una costumbre arraigada, capaz de extenderse más allá de su
periodo gubernamental, lo cual significaría un legado mucho más importante que
el de la edificación de alguna obra de infraestructura en particular, sin
demeritar por supuesto su relevancia.
El programa
ha sido tan exitoso, que ha logrado ya ser reconocido nacionalmente como un
ejemplo de buen gobierno, prueba de ello, el reconocimiento a través del premio
“Jumil de oro” que entrega fundación azteca, que lo distinguió como el
municipio líder en el país, en materia de esfuerzos de limpieza.
El galardón
le fue entregado a Filiberto Martínez, por el secretario del medio ambiente del
gobierno de la república, Rafael Elvira Quezada y el propietario del influyente
grupo empresarial azteca, Ricardo Salinas Pliego en la ciudad de México.
Solidaridad
como apuntábamos, se hizo acreedor a este premio, por encima de todos los
municipios del país, pero para el alcalde más que un logro exclusivo de su
gobierno, se trata en la práctica de un reconocimiento que incluye a su
sociedad, por el alto grado de participación que ha significado su contribución
en las tareas de limpieza.
Martínez
Méndez es indudablemente un político con una sensibilidad muy especial, porque
a diferencia de la mayoría de los que tienen la oportunidad de gobernar y que
tratan de trascender, mediante la construcción de grandes obras que queden para
la posteridad como testigos de su paso por la administración municipal, el
aparte de esas acciones apuesta principalmente por la implantación de una
cultura decíamos, de participación comunitaria efectiva y los logros de esa
estrategia comienzan a rendir frutos y ser reconocidos en su debida magnitud.
guillermovazquez991@msn.com
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