. Para presentar un adecuado desarrollo en estas actividades, es que se hace necesario un correcto funcionamiento de todos los sistemas que conforman el organismo del equino atleta, con un denominador común; el sistema cardiovascular y su bomba, el corazón, que es el responsable del abastecimiento y desalojo de los distintos elementos necesarios para la función del organismo animal. El corazón equino es afectado por distintos tipos de patologías, tanto de origen mecánico, como así también eléctrico, siendo muy pocas las con real solución. Una de estas es el bloqueo atrio ventricular de tercer grado.
Los bloqueos atrio ventriculares son entidades frecuentes en los caballos, los cuales pueden tener un origen fisiológico, como así también, patológico. Dentro de estos últimos se enmarca el bloqueo atrio ventricular de tercer grado, el cual frecuentemente presenta consecuencias fatales para nuestros equinos atletas. Esto ya que la alteración del ritmo normal de corazón presenta consecuencias nefastas en la función de bomba impelente que esta presenta, ya que no son satisfechas las necesidades básicas de riego que los diversos sistemas del organismo del atleta pueden presentar, ni siquiera en reposo físico. Ni hablar de un estado de trabajo físico, en el cual se ven incrementados hasta niveles supramaximales los requerimientos para poder desempeñar correctas performances.
En la clínica veterinaria del club hípico de Santiago se recibió un paciente que presento esta patología. El equipo médico del departamento de medicina interna tomo este caso, obteniendo resultados auspiciosos. Se realizó el tratamiento de mantención, consistente en atropina, que permitió la estabilización de nuestro paciente, siendo adicionado un fármaco utilizado en medicina humana, el clorhidrato de midodrina, el cual permitió aumentar la presión sistémica, trayendo como consecuencia un aumento de la presión y riego coronario, con la consecuente permeabilización y reversión del bloqueo atrio ventricular de tercer grado. Los resultados son alentadores en caso de la presentación de un cuadro similar, ya que aumenta lo sobrevida de nuestros pacientes cardiópatas. De esta manera es posible la mantención de estos ejemplares con otros fines distintos a los atléticos, como por ejemplo la cría y consiguiente mantención de la sangre.