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Como ya
hemos comentado en varias ocasiones en este Blog y es sabido prácticamente por
todos los habituales de la red, el contenido es el rey.
No hay ninguna duda. Prácticamente cualquier potencial usuario o cliente de una
empresa demanda continuamente contenido,
conocimiento e información en Internet. Por ello, se hace
imprescindible para cualquier empresa que desarrolle una presencia online la
creación de su propio contenido. En pequeños negocios, si se opta (normalmente
debido al presupuesto) por hacerlo uno mismo, es bastante frecuente cansarse,
pensar que no lo hará correctamente, darse por vencido y abandonar. Roger C. Parker nos ilustró recientemente con 7
grandes consejos para apartar esa pereza y miedo a escribir en aquellos pequeños
negocios con pocos recursos.
Antes de nada, hay que aclarar, que las siguientes recomendaciones
para dueños de pequeñas organizaciones a los que no les gusta escribir poco
tienen que ver con su vocabulario, gramática o talento heredado. No
es preciso ser un Cervantes para
hacer nuestros pinitos en la escritura. Una de las razones iniciales de no
atreverse a escribir es simplemente el no darse a uno mismo la oportunidad de
hacerlo, no poseer una estructura, proceso o sistema de
creación de contenidos que doten a nuestra empresa de un reconocimiento de
marca, un prestigio y una adecuada posición en la mente del consumidor. Autores
reconocidos coinciden en que muchas veces el éxito de nuestros artículos
procede más de una buena administración del tiempo y hábitos, que del talento o
habilidad propiamente dichos.
1. Empecemos ya. Una de los
grandes impedimentos es el típico "ya lo haré".
Nos dedicamos a otras cosas y abandonamos este tema como tarea importante
pendiente. Empezar más tarde puede generar una pérdida de grandes oportunidades
y una vía de fracaso. En cambio, nunca es demasiado temprano para
empezar a escribir: ya sea un post, un pequeño texto, frases o
ideas sueltas que te surjan. Si tu negocio te apasiona te aseguro por
experiencia propia que comenzar a escribir será tremendamente sencillo. No lo
dejes para más tarde y comienza a escribir sin más dilación.
2. Conozcamos nuestros objetivos. El
motivo de que algunos propietarios de pequeños negocios vendan con mucha
facilidad por ejemplo a puerta fría es sólo uno: saben
y tienen muy claro lo que quieren hacer. "Realizar una
venta". Punto. De un modo similar, pasa al escribir. La
escritura se vuelve fácil si conocemos lo que queremos hacer antes de empezar a
escribir. Por
ello, plantéate, ¿cuál es mi objetivo? Convertirme en referente del sector, dar
un valor añadido a mi producto, dar consejos de un tema en específico, comentar
noticias. Es evidente que antes de nada hay que tener muy en cuenta qué le
interesa a nuestra comunidad de potenciales clientes y reomendadores; y
entonces, escribir sobre ello.
3. Establecer un calendario con antelación y por escrito. En
muchas ocasiones, se determina como tiempo de escritura el último rato después
de haber realizado todas las tareas del día. Esto prácticamente nunca funciona.
Siempre hay algo que hacer o algo que nos hace dejarlo para mañana. Lo mejor
para la optimización de nuestras sesiones de escritura es fijar (por poner un
ejemplo) una sesión de 45-50 minutos todos los lunes para preparar el post
semanal (en el caso de que hayamos decidido escribir sólo uno) y un rato más
corto por ejemplo el martes para revisarlo y dejarlo terminado. Estableciendo
un hábito y rutina te aseguro que perderás muchísimo menos tiempo.
4. Elige los temas por adelantado. Es uno de los modos más fáciles de mejorar tu escritura. Todo lo
que necesitas es una simple hoja de papel en la que
elijas para cada mes del año un
tema sobre el que escribir. Un año completo de temas mensuales involucra
nuestra mente en el tema y crea una sensación de progreso y conocimiento
adquirido que no
podemos ni imaginar. Probándolo lo sabremos. Puedes de vez en cuando revisar tu
lista de temas mensuales. Mientras dormimos o quizá mientras conducimos, el
subconsciente conectará y organizará las ideas en nuestro cerebro.
5. Comienza con un marco o estructura. No es aconsejable comenzar a escribir en un papel o pantalla en
blanco. En su lugar, antes de nada, crea un mapa o esquema mental.
R. Parker nos aconseja con una herramienta como puede ser Mindmanager,
y yo aporto mi granito con Mindmeister.
Teniendo la estructura en la cabeza clara seremos mucho más eficientes, rápidos
y eficaces.
6. Escribe como hablas. Propietarios de pequeños negocios intentan hablarles a sus
clientes como "nosotros" y tratarlos de "usted" en los
propios posts. Se puede ser correcto y educado siendo
al mismo tiempo cercano y humano. Estamos hablando de temas que, en
principio, dominamos y con personas a las que queremos acercar nuestra marca.
Acerquémonos a través de las palabras de este modo.
7. Deja un rato para editar. Es obligatorio guardar este tiempo imprescindible de revisión de fallos gramaticales, ortográficos,
de construcción, aportar ideas que se nos hayan olvidado... Aún es mejor si
realizamos esta revisión después de haber dejado un tiempo desde que escribimos
el artículo, ya sea unas horas o un día completo. Lo veremos desde otra
perspectiva y los errores se harán mucho más visibles.
Antes de invertir en que alguien escriba por ti, piénsalo
detenidamente: ¿Quién
conoce mejor tu empresa y sector que tú mismo? ¿Vas a desperdiciar el gran
beneficio de la experiencia, formación y conocimiento
de tu sector y tu comunidad que
obtendrás mientras escribes y lees? A cualquiera le recomendaría sin dudarlo
que probará durante un año. Está claro que conllevará un esfuerzo y ejercicio
de constancia. Analízate al año siguiente. ¿Has aprendido algo de tu sector o
de tu comunidad que no sabías? La respuesta sera un categórico SI,
sin duda. Y si tu respuesta es un no, algo has estado haciendo
mal.