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La iguana de al lado llegaba antes que el calor.
Entre macetas de albahaca y el rumor del malecón,Un girasol, contra la brisa, seguía hacia la luz.El mar no dejó de hablar.La brisa siguió llegando.Solo el girasol sabía cuándo cambiar de rumbo.Como girasol torcido, siempre vuelve a girar.Aunque el viento lo desordene, sabe hacia dónde mirar.Como girasol torcido, nunca deja de buscar el sol.No porque ignore la sombra...Sino porque conoce su dirección.La vecina riega albahaca antes que apriete el calor.La iguana toma la mecedora.Pasa un triciclo despacio.El girasol conoce la hora del sol.Nadie escucha cuando gira...Solo la brisa y el balcón.Una sábana perdió el balcón.La ropa empezó a volar.La vecina corrió riendo a cerrar el ventanal.Solo el girasol torcido esperó sin protestar.Cuando pasó el norte...Ya miraba hacia el sol.Como girasol torcido, siempre vuelve a girar.No eligió todos los vientos...Sí eligió hacia dónde mirar.La marea sigue subiendo.La iguana vuelve al balcón.Y sin hacer ningún ruido, el girasol ya giró.Mañana...Cuando nadie lo note...Volverá.