España es más que Argentina por ganar la final?

¿España es más que Argentina por ganar la final?.En la final del Mundial 2026, España llegó con un recorrido contundente y Argentina con uno heroico.

 

.En la final del Mundial 2026, España llegó con un recorrido contundente y Argentina con uno heroico.
Tras el triunfo 1 a 0 de la Furia Roja, quedó instalada la sensación de que el equipo ibérico estuvo por encima en todo: en juego, en jugadores, en despliegue y en contundencia, salvó en el apoyo de las tribunas donde Argentina entre los argentinos en EE.UU y los fans de otros países, siempre fue local. Pero si analizamos fríamente, datos, sin pasión ni pertenencia, ¿realmente fue así?

 

Lo primero que salta a la vista es que España tardó más de 100 minutos en romper el empate. Y aunque no fue la selección más goleadora del torneo, sí tuvo la valla menos batida:

 

Balance global del torneo:

 

-Argentina: 21 goles a favor / 12 en contra

- España: 18 goles a favor / solo 1 en contra en todo el certamen

 

Pero para entender cómo se llegó a esa instancia decisiva, hay que mirar el estado de los planteles desde el arranque:

 

Estado físico al inicio del Mundial:

 

- Argentina: Llegaron con molestias, sobrecargas o dolencias 9 jugadores: Dibu Martínez, Cristian Romero, Gonzalo Montiel, Nahuel Molina, Leandro Paredes, Julián Álvarez, Nicolás González, Thiago Almada y Lionel Messi. Durante el torneo se sumaron las lesiones de Lisandro Martínez y Cristian Romero —que terminaron saliendo en la propia final—; Paredes jugó los últimos tres partidos con una fisura en las costillas.

- España: Solo 3 jugadores llegaron con molestias leves sin riesgo de ausencia: Pedri, Yeremy Pino y Ferran Torres. Ninguna dolencia derivó en baja ni alteró su esquema habitual.

 

El torneo tampoco fue el tradicional: 48 selecciones, nueva estructura de clasificación, múltiples sedes y un calendario que castigó de forma desigual:

 

Recorrido y descansos:

 

- Argentina jugó en 7 sedes distintas, recorrió más de 14.200 kilómetros dentro del país anfitrión y tuvo un promedio de 3 días de descanso entre partidos, con un solo caso de 4 días.

- España jugó en 5 sedes, recorrió 7.800 kilómetros y contó sistemáticamente con 4 a 5 días de recuperación entre cada presentación.

 

Dejando el recorrido completo para mirar solo la final —y sabiendo que todavía queda un partido oficial pendiente, la Finalísima—, hay otros números que explican mucho más que cualquier opinión:

 

⚽ Uso del plantel y decisiones técnicas:

 

- Jugadores que sumaron minutos: Argentina 22 / España 21

- Porcentaje de minutos de los titulares habituales: Argentina 81,3% / España 84,6%

- Desglose de cambios en todo el torneo:

- Argentina: 35 en total → 9 obligados por lesión o expulsión (25,7%) / 26 tácticos (74,3%)

- España: 35 en total → 2 obligados (5,7%) / 33 tácticos (94,3%)

 

Con solo mirar los números, se confirma: España arrancó con mejor salud física, pudo mantener una base estable y rotar sin desordenar el esquema. Casi todas sus modificaciones fueron para mejorar o variar el juego, no para arreglar roturas. Su propuesta fue sólida: orden, posesión, presión coordinada y salida rápida hacia el ataque.

 

Argentina, en cambio, empezó con tres veces más jugadores afectados físicamente. La mayoría de sus cambios no fueron elección, fueron necesidad. Y sobre todo, el equipo —aunque nadie lo quisiera poner en palabras— se sostuvo sobre los hombros y las piernas de Messi:

 

Rendimiento de Messi: Jugó 629 minutos (10 horas y 29 minutos), recorrió 35,87 km en cancha —casi 7 km por partido—, marcó 8 goles y dio 4 asistencias. Lo hizo a los 39 años, tras 20 temporadas al máximo nivel, con arranques y desmarques de exigencia extrema.

 

No fue el único: los dos defensores centrales terminaron saliendo lesionados en la final; las faltas y tarjetas de los mediocampistas fueron señal de una exigencia física que los superó y si bien juegan fuerte, llegaron involuntariamente tarde y terminaron amonestados.

 

España ganó con total legitimidad: con ese fútbol de paredes, triangulaciones y profundidad que a nosotros también nos gusta, y con una superioridad física y ofensiva que terminó definiendo las diferencias:

 

Estadística oficial de la final: España realizó 20 tiros totales, 12 de ellos al arco; Argentina llegó apenas 2 veces al arco rival, ninguna entre los tres palos. Incluso, el primer disparo argentino se produjo recién entrado el tiempo suplementario, después de haber transcurrido más de 100 minutos de juego.

 

Sin embargo con semejante superioridad a España le costó más de 110 minutos convertirle, a una Argentina que llegó físicamente fundida, tras haber dejado hasta lo último en la semifinal contra Inglaterra, ese rival con el que nunca será solo un partido de fútbol.

En suma, pese a la impotencia que vivimos todos en el desarrollo del juego, los jugadores argentinos dieron todo lo que tenían, para frenar a un equipo tan ordenado y contundente.

 

Entonces: ¿Es España más que Argentina?

En la foto de la final sí, física, táctica y futbolísticamente fue superior.

En la película de todo el torneo: no hubo tanta diferencia; ambos llegaron a la instancia decisiva por méritos propios.

Y en la historia, la distancia es todavía mayor a favor de Argentina.

 

Recorrido histórico completo:

 

-Argentina: 3 Mundiales, 16 Copas América, 4 títulos oficiales adicionales → 3 campeonatos mundiales más 4 subcampeonatos y 15 Copas América con subcampeonato.

- España: 2 Mundiales, 4 Eurocopas, 1 título adicional → 7 campeonatos; sin subcampeonatos mundiales y una sola Eurocopa perdida con un subcampeonato.

 

Esta vez nos tocó perder. Es un subcampeonato que no era lo que queríamos, pero que vale oro en un torneo tan largo y difícil. Y lo más valioso: en Argentina se celebró y se valoró el esfuerzo y el subcampeonato. Eso habla de nosotros, de una sociedad que no es solo triunfalista, que sabe reconocer la entrega y la pasión.

 

Históricamente, España todavía está muy lejos de lo que construyó esta selección argentina. Y ahora, lo justo sería que se juegue esa Finalísima postergada, entre el campeón de América y el de Europa.

No serviría para sentirnos campeones del mundo de ganarla, pero con una Selección argentina sin la sobrecarga y exigencia superior a la que tuvo España, sería una justa revancha (con o sin Messi, aunque sería maravilloso volver a verlo con la 10)

Esperemos que se dé.

(FIFA de por medio y sus intereses)

UNETE



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