Guerras Sin Nombrar

 

..."

"Mi niña bonita..."

Mi niña que encanta,

ya solté a llorar de alegría.

Fue el amor quien llegó...

y todo mi pecho

empezó a cantar.

Mi vida.

Mi amor.

Mi más grande

ensoñación.

¿Por qué te alejas del amor?

¿Por qué esquivas el dolor?

No se puede encontrar la paz

cuando aún hay guerras sin nombrar.

Disculpa si te ofendo

con mi historia.

Perdona mis torpezas.

Mis guerras y mis victorias

me han devuelto hasta tu sombra,

hasta tu vida

y hacia tu gloria.

No existe río sin cauce.

No hay mar sin olas.

Espérame, mi amor,

hasta volverte a besar.

Descansa en mí tus penas.

Esas no son pan.

Siguen siendo piedras

que aprenderemos a cargar.

Ay, mi niña bonita,

no le tengas miedo al dolor.

Que las guerras sin nombrar

también conocen la paz.

Ay, mi niña bonita,

mi vida y mi flor.

No existe río sin cauce,

ni mi alma sin tu voz.

Y si la luna nos aleja,

nos vuelve a encontrar el sol.

Porque hasta las guerras viejas

se rinden ante el amor.

Si la lluvia nos alcanza,

déjala caer.

Las heridas,

aun profundas,

también encuentran calor.

No hay invierno que resista

la paciencia de una flor.

Hasta el miedo más antiguo...

calla ante tu voz.

Ay, mi niña bonita,

no le tengas miedo al dolor.

Que las guerras sin nombrar

también conocen la paz.

Ay, mi niña bonita,

mi vida y mi flor.

No existe río sin cauce,

ni mi alma sin tu voz.

Y si la luna nos aleja,

nos vuelve a encontrar el sol.

Porque hasta las guerras viejas

se rinden ante el amor.

Mi niña bonita...

Espera por mí.

Que ningún río

olvida el mar.

Y ningún corazón

olvida

dónde aprendió

a amar.

UNETE



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