.En su extensa carta de renuncia —casi una catarsis contra medios y oposición— Manuel Adorni no aclara si deja solo la Jefatura de Gabinete o también su puesto como director titular clase A con Acción de Oro en YPF en representación del Estado. Se entiende que ambos cargos van ligados; fuentes oficiales dan por hecho que Diego Santilli —quien nunca rechazó una oportunidad de ocupar cargos públicos— sería quien lo suceda, aunque hasta el momento no hay designación confirmada.
La crisis política es inocultable, aunque el gobierno se niegue a reconocerla. Si la salida fue voluntaria o impuesta es difícil saberlo: mantenía línea directa con el Presidente y era hombre de confianza de Karina Milei. Lo llamativo es que la anunció mientras Milei se encuentra en España —una de las 39 giras al exterior que suman más de 655.000 km recorridos, según informes de Jefatura de Gabinete— para recibir una distinción de organizaciones afines. La confirmación en su ausencia abre lecturas inciertas, en un momento donde la gestión no logra siquiera quórum en la Cámara de Diputados y se acerca al segundo semestre, cuando suelen escasear las divisas.
Es cierto que el Banco Central compró más de USD 10.300 millones en lo que va del año; el riesgo país bajó a menos de 500 puntos; y la inflación mensual se ubica entre 2% y 2,5% con tendencia a la baja. Algunos sectores muestran variaciones positivas, pero la construcción cayó 4% mensual y 2,8% interanual en abril, según el INDEC: muy lejos de una recuperación sostenida. Antes de viajar, el Presidente aseguró que los salarios “ya le están ganando a la inflación”: una afirmación cuanto menos exagerada. Las paritarias homologadas rondan el 1% mensual contra una inflación que no cede del 2%, y desde diciembre de 2023 los salarios registrados acumulan una pérdida real superior al 27%. No circulan pesos suficientes: la mayoría de la población vio derrumbar sus ingresos. Quienes aún cuentan con excedentes los colocan a tasa, sabiendo que es una protección temporal: en cuanto se vislumbre un cambio, esos fondos buscarán convertirse a dólares. Y tampoco hay dólares disponibles fuera del mercado oficial: en abril, más de 1,5 millones de personas compraron USD 2.727 millones, absorbiendo buena parte de lo generado por exportaciones; aún quedan liquidaciones pendientes del agro, pero los costos subieron tanto que al cobrar en pesos vuelven a cambiarlos casi de inmediato. Fin para Adorni. ¿Siga-siga para Santilli, que hace más de veinte años sigue y acepta cualquier puesto que le ofrezcan? ¿Se evaluó también a Pablo Quirno? ¿Alguna vez se pensó en Patricia Bullrich, aunque su negativa era previsible? La pregunta de fondo es otra: ¿alguno de estos nombres responde realmente a Milei o a Karina, esa confianza que parecía intocable hasta hace poco? O es que ya quedan tan pocos leales (no acusados de corrupción ) que las únicas opciones disponibles son de los que responden a Mauricio Macri: nombres que él conoce, que él maneja y que él puede mover como fichas. ¿Será esta salida de Adorni el fin del poder real de Milei, aunque su gobierno siga en funciones? Lo cierto es que hace al menos dos semanas que en el periodismo y la política se sabía lo que venía: incluso se comentaba que el anuncio se retrasó para hacerlo durante un partido de la Selección, para que pasara más desapercibido. Se sabe también que el plan de sostenerse con dólares prestados aún depende de lo que decidan fuera en los EE.UU— si Trump vuelve a ayudar a Milei— pero con la debilidad que hoy muestra la Casa Rosada y Macri operando desde afuera pero controlando las piezas adentro, es difícil que cualquier auxilio externo alcance para cambiar el final..