Desde la lógica de la ingeniería social y los protocolos de AI Safety, el mantenimiento de lo que podríamos denominar como nueva "estabilidad" no está basada en convencer a todos de una nueva verdad, sino en gestionar la percepción y el comportamiento de la mayoría. La tecnología de seguridad no es un escudo contra el peligro, es un mecanismo de presión para que la mayoría se pliegue a la narrativa de una minoría que ostenta el poder tecnológico.



