Si bien en Argentina brillaron los Chicago Boys en los años 80 —seguidores de Milton Friedman, considerado por ellos el “dios” del liberalismo— y ese grupo de economistas que respondían a intereses corporativos internacionales y elitistas nos condujo a la década de los 90 con el neoliberalismo argentino, hoy el escenario parece distinto, aunque con un aire familiar.




