Son las siete de la mañana. Sales de casa, con las prisas habituales de cualquier día laboral: el desayuno, el arreglo personal, una lista mental de pendientes que incrementa a cada paso que das.
Son las siete de la mañana. Sales de casa, con las prisas habituales de cualquier día laboral: el desayuno, el arreglo personal, una lista mental de pendientes que incrementa a cada paso que das.
. Sales de casa, con las prisas habituales de cualquier
día laboral: el desayuno, el arreglo personal, una lista mental de pendientes
que incrementa a cada paso que das.