. La historia del Tahuantinsuyo y de los Incas, la cultura dominante, no es sencilla y se ha escrito en base a las crónicas de aquellos eruditos que llegaron con los conquistadores españoles y en consecuencia hay tantas versiones como cronistas hubieron, sin embargo hay elementos comunes que han permitido acercarse a los hechos históricos acaecidos en un medio cultural andino donde la tradición oral y el interés de las Panacas o casas reales, podían dejar de lado aquellos acontecimientos que no eran de su interés, así la historia es nebulosa y en muchos casos contradictoria, sin embargo eso no quita el valor que tuvo la cultura Inca en lograr construir sobre la base de otras culturas existentes, una nueva que extendió los dominios geográficos y culturales como nunca antes se había hecho antes de la llegada de los españoles.
Para escribirla he recurrido a las obras de renombrados historiadores, como José Antonio del Busto Dutthurburu, la Doctora María Rostworoski de Diez Canseco, el Inca Garcilaso de la vega y un sin número de otras lecturas a través de medios digitales, escogiendo aquellas partes que mejor se ajustaban para el propósito de escribir una novela fantástica, aunque posible, en una época donde la navegación que existía en el Perú era eminentemente costera y limitada.
Tupac Yupanqui, en su primigenia faceta de Hatun Auqui o príncipe heredero y Apusquipay o general en jefe de los ejércitos del Chinchaysuyo y como Sapan Inca o Gran Gobernante después, fue sin duda uno de los artífices del engrandecimiento y consolidación de un imperio en plena expansión y como tal está plenamente dentro de las posibilidades, dado el carácter arriesgado y valiente del joven protagonista, propiciar y participar en una aventura inimaginable para esa época. Es justamente esa posibilidad la que motiva este relato que trata de mantener, hasta donde es posible, la narrativa sobre la forma de vida de los Incas y de las otras culturas dominadas por ellos.El inconmensurable mar se alza ante la majestad de un príncipe que es un perfecto ignorante en el arte de navegar como todos los guerreros provenientes del ande, por lo cual recurren a navegantes yungas o costeños que hicieron del dominio del mar su existencia. Así, miles de guerreros y marineros a bordo de enormes balsas, hechas con la madera del mismo nombre y conocidas como marcca marcca huampu, se hacen a la mar con el rumbo oeste que les fija la gran Corriente Ecuatorial y los vientos provenientes del este. Como es de imaginar, solo tenían algunas referencias narrativas de lo que podían encontrar y con tal grado de incertidumbre se aventuraron, motivados por la gloria de la conquista de todo aquello a donde se pudiera llegar, tierra y mar, como en su momento lo hicieron otros grandes conquistadores en Asia, África y Europa, premunidos de las mismas características y de la misma mentalidad. Tupac Yupanqui y su numerosa flotilla de balsas sufren grandes percances durante la arriesgada navegación que los colocan al borde de la desesperación y de la desaparición, pero la persistencia, la fe propia o ajena les dan el sustento espiritual para arribar directamente a islas que se encuentran en el Pacifico Sur Oriental donde encuentran nativos que viven en la edad de piedra, ajenos a los metales, textiles y cualquier atisbo de desarrollo del que ya gozaban los Incas y otras grandes culturas, pero no exentos de agresividad y peligrosidad, más aun cuando el sacrificio de sus enemigos y el canibalismo eran acendradas costumbres. Con objetivos estratégicos claros y reflexivos, hacen de la disuasión y de la reciprocidad los elementos fundamentales para poder obtener provisiones y agua para continuar su viaje, llegando finalmente hasta Rapa Ñui, la isla final, donde el príncipe se enamora perdidamente de una bella joven que lo pone en la disyuntiva de permanecer o continuar, sin embargo hay voces diversas que le recuerdan cuáles son sus deberes y obligaciones para con su padre y el Tahuantinsuyo, zarpando en un último esfuerzo hasta la lejana costa de Sudamérica, completando un viaje redondo que les llevo muchísimo tiempo y muchas desgracias a las cuales supieron sobreponerse.En esta novela, no son los guerreros incas el eje central de la misma, sino los marineros, los navegantes, sin los cuales hubiera sido imposible siquiera pensar en una navegación de esa envergadura.Así las cosas, la he titulado “Los Navegantes de Tupac Yupanqui” como un reconocimiento a los hombres de mar de todas las épocas y lugares por aventurarse en los retadores océanos, que han sido escenario de algunas de las más brillantes páginas de la humanidad, permitiendo difundir y enlazar a sus pueblos como también enfrentarlos. Acá un pequeño extracto:Un hombre lo suficientemente maduro para permitirse estar lleno de canas, incluso en su hirsuta barba y bigote, mira con nostalgia hacia el poniente mientras un océano inconmensurable golpea las enormes rocas que protegen ambos extremos de la abrigada caleta donde se ha afincado. El sol abrazador de ese día invita a refrescarse en las cristalinas aguas cuya blanca espuma acaricia los pies descalzos de aquel antiguo navegante quien se despoja de su sencilla túnica y camina hasta que el agua le llega a la cintura. En su amplia y cansada espalda se ven algunas cicatrices, rezagos de épocas pasadas que le traen recuerdos contradictorios y luciendo en su cuello con orgullo, un collar con dieciocho brillantes esferas negras separadas en partes iguales por una blanca, que parece tener un significado especial. Con ambas manos, curvadas como una cuchara, recoge agua y la arroja hacia lo alto, una y otra vez como si fuera un niño, recibiendo en su torso y en el rostro la frescura de las salinas gotas que caen. El vuelo hacia el poniente de un nutrido grupo de pelicanos blancos llama su atención, levanta la vista hacia el cielo y sonríe con sencillez.Esta es mi posición perfecta se dice convencido, poco antes que su mujer lo llame para que la ayude a rajar y salar el pescado que le ha traído uno de sus hijos. Voltea y camina hacia la orilla, tiene aún mucho por hacer y lo seguirá haciendo hasta que sus dioses así lo quieran.La novela esta en Amazon en versión digital y pasta blanda. Si les gusta este tipo de lectura, estoy seguro que apreciaran esta interesante novela!!!!