........El sueñoPor Valeria Rdz.El año ya arrancó y el periodo de prueba terminó, en tan solo un mes y medio bondadosamente el 2025 nos ha mostrado la forma en que se irán desarrollando el resto de los meses y vaya que se avecinan meses turbulentos, intensos y sobre todo grandes retos. Las ventajas de este porvenir que se avecina es que nadie está desarmado para darle frente, gracias a los últimos acontecimientos de los meses anteriores, incluidos los del 2024, la gran mayoría hemos logrado adquirir nuevos conocimientos y distintas perspectivas de ver la vida. Lo que me recuerda que el enemigo principal siempre está al asecho y somos nosotros mismos los que lo ponemos a prueba una y mil veces hasta asegurarnos de ser invencibles. Lidiar con el enemigo del miedo, del dolor, de la cobardía, del drama, me recuerdan que desde siempre y como reto de toda la sociedad, el enemigo principal que lidera al resto es este: “la ignorancia”. La ignorancia aparece gentil frente a nosotros, nos endulza el oído y nos acaricia la piel suavemente hasta hacernos sentir queridos por ella, la sensualidad de la ignorancia es justamente eso, reside en la seducción total del hombre, teniendo como objetivo el mantenerlo dormido para que cuando las batallas y los retos de la vida se presenten, este no tenga manera de actuar ni de hacerles frente, tornándose la situación en automático en un fracaso más. La ignorancia de no saber a dónde pertenecemos, a dónde vamos y lo más importante, quienes somos, nos envuelve en un velo de humo gris que vicia nuestra perspectiva de la vida, andamos viviendo sin ver, sin ver las verdaderas oportunidades, sin ver el verdadero gozo, sin ver las elecciones que tomamos, sin ver al otro y sin ver el valor de quienes realmente somos. La ignorancia es un nubarrón de plomo que nos enferma el alma. A todos nos atañe y como tal, a todos nos corresponde lidiar con ella y lo más importante, erradicarla. De nada nos sirve la ignorancia ¿o sí? Si partimos del punto de que la ignorancia nos ata de brazos y nos esclaviza, luchar contra ella nos hace fuertes y valientes, porque una vez que decidimos ir contra ella, debemos de estar dispuestos a superar el primer reto que se esconde detrás de esta: la verdad. La verdad no es un mito pero al ser caleidoscópica parece surrealista, sin embargo es ligera y divina, acceder a ella podría asimilarse al gozo de la libertad. Y todo esto se encuentra justo detrás de la ignorancia. Tengo la firme certeza de que cada quién irá descubriendo la forma de vencerla, cada quién irá construyendo su propia realidad con las capacidades que logren poner sobre la mesa. Y lo más importante, es entender que esta pluralidad de capacidades, es lo que necesitamos aceptar para que finalmente como sociedad actuemos y avancemos en conjunto, es decir, aceptar que el logro y el desarrollo está en permitir que cada quien se desenvuelva a su manera, actuando bajo su esencia, sus dones, sus condiciones y sus propias limitaciones. Por lo que debemos de optar por la interdependencia, apoyándonos unos con otros, valorando y respetando las capacidades y talentos que cada individuo en su autonomía ha logrado desarrollar. Y bajo esta premisa, actuar en conjunto como sociedad con el propósito principal de lograr vencer con mayor fuerza y resistencia a ese enemigo en común, la ignorancia.