Cuando la luna me sonríe...!!!

El momento de la noche en el que resulta más difícil permanecer despierto es aquel en el que la oscuridad es más intensa, justo antes de que amanezca.

 

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Aunque esta idea puede parecer extraída de un texto sagrado, es una reflexión que se repite con frecuencia, especialmente en instantes en los que sientes que no hay salida, que todo está perdido y que no existe solución. Sin embargo, es precisamente en esos momentos de soledad, abandono y vulnerabilidad ante las circunstancias, cuando elevas la vista hacia el cielo en busca de consuelo; en ocasiones no encuentras nada, pero en muchas otras, te topas con la luna que te ofrece una sonrisa.

Si has experimentado esto, no se trata de una metáfora, simplemente es la realidad. La luna, en muchas ocasiones, representa la alegría, la tranquilidad y la esperanza en los momentos más difíciles, la luz al final del túnel. Cuántas veces nos hemos asomado por la ventana con un nudo en la garganta, sin saber qué hacer, y es la luna con su imagen sonriente la que nos deslumbra y, sin quererlo, nos hace sonreír. Es la señal de que pronto amanecerá.

La luna no siempre se muestra en el cielo estrellado de la noche, a menudo se manifiesta en personas reales de carne y hueso, individuos que, en los momentos más difíciles, con una simple sonrisa, te brindan la esperanza de que todo cambiará pronto. Estas personas, más allá de unas palabras de aliento, te acompañan en el proceso de dar la vuelta a la situación y, como si se tratara de un juego de niños, te ayudan a reconstruir el rompecabezas de tu vida. Además, sin que se lo pidas, siempre estarán ahí, acudirán a ti como si fueran adivinos en el momento justo y siempre te tenderán la mano para ofrecerte su apoyo, sin que te des cuenta, brindándote esa gran ayuda que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

Aunque puedan parecer ángeles caídos del cielo, eso no implica que no estén enfrentando sus propias luchas; es posible que estén atravesando momentos más complicados que los tuyos, que se sientan más quebrantados que tú. Sin embargo, a pesar de sus propias dificultades, estarán a tu lado, ya que comprenden lo que significa tocar fondo, sentirse sumido en la desesperación y extraviado. Lo hacen porque no desean que nadie más experimente lo mismo, bajo ninguna circunstancia. Cada vez que extienden su mano, se fracturan un poco más, conscientes de que nadie estará dispuesto a hacer lo mismo por ellos. Si alguna vez has visto a la luna sonreír, intenta acercarte lo más posible a ella; obsérvala de cerca y notarás que detrás de esa imagen de felicidad y luz, existen numerosos cráteres y marcas que no son visibles a simple vista, pero que evidencian que, durante mucho tiempo, pudo haber sido más golpeada que tú, más desgastada que tú. No obstante, mientras permanezca allí, continuará sonriendo, iluminando o simplemente embelleciendo el cielo, siempre que desees contemplarla.

Es fundamental recordar, valorar y reconocer a cada individuo que, como una sonrisa de luna, ha estado presente en nuestros momentos más difíciles. Si se presenta la oportunidad, conviértete también en uno de ellos. El tiempo es efímero y el camino en este mundo es breve, por lo que siempre será valioso dejar huellas de amor, dedicación y entrega, incluso a expensas de nuestra propia felicidad. Al final, son los recuerdos agradables en los demás los que nos mantendrán vivos en la memoria, incluso cuando ya no estemos entre quienes se queden. Puede que te falte mucho o poco tiempo, pero ten la certeza de que algún día serás recordado; procura que esa memoria sea la más placentera, ya que es lo único que dejaremos en esta vida: nuestro legado de recuerdos....!!!

UNETE



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