. Y no dirán: "Vedlo aquí o allá",
porque el Reino de Dios ya está entre vosotros.»Lucas 17. 20.21. Nada más
enigmático, una duda no aclarada. ¿Talvez es el reinado de Dios sobre
todas las cosas?¿O el reinado de los poderes terrenales? Es un concepto citado específicamente
en los Evangelios,
en el Nuevo Testamento del Tanaj o Biblia. El
Reino de Dios fue expresamente prometido al Rey David,
haciendo pacto entre él y Dios, prometiéndole que reinaría siempre alguien en
el trono de su "casa", la de David. Se lo utiliza frecuentemente como
"Reino de Dios" o "Reino de los Cielos". Mateo maneja esta última,
mientras que Lucas, Marcos y Juan, "Reino de Dios".
H. G. Wells escribió:
“Esta doctrina del Reino de los Cielos, que es la enseñanza principal de Jesús aun
cuando represente tan pequeña parte en el credo cristiano, es ciertamente una
de las doctrinas más revolucionarias que alguna vez haya transformado el
pensamiento humano.” Para el pensamiento cristiano “El Reino de Dios es un
gobierno único celestial que regirá en toda la tierra después del Armagedón,
cuando todas las personas inicuas hayan sido destruidas. El rey de este reino
es Jesucristo, de acuerdo con el pacto que hizo Dios con David. Él nos
habla muchas veces del Reino de Dios, que está cerca y la manera de explicarlo
es con parábolas o comparaciones.
Los evangelios describen
a Jesús proclamando
el Reino como algo que ya está cerca, que está llegando en el presente, no como
una realidad futura. Las actividades reportadas de Jesús, al sanar
enfermedades, expulsar demonios, enseñar una nueva ética de vida y ofrecer una
nueva esperanza en Dios al más pobre, se entienden como una demostración de que
el Reino está en acción. Por su vida sin pecado y mediante sus milagros Jesús
estaba demostrando a los judíos cómo era el Reino. Entonces, conforme alguien
dijo, “el reino de los cielos dentro de vosotros está”, puede interpretarse
como la mente humana, las actitudes y poderes del ser humano y en definitiva
todo aquello de que el hombre sería capaz si su vida fuera otra, encaminada
hacia el bien auténtico y lo supremo, al dominio total de sus acciones y
capacidades, casi fuera de lo que conocemos como normal.
Dicen también que
"El Reino de Dios" es un genitivo, el cual nos indica que es Dios
mismo desde un punto de vista concreto, su actuación en este mundo y en nuestra
historia. Jesús nos predica que esto es inminente, y que la esperada acción de
Dios en este mundo empieza ya. Opinan que Jesús dio mucha importancia al tema
que tratamos, y una muestra es el “Padrenuestro”, oración en la cual se incluye
como algo principal. El Reino de Dios se refiere al cambio de
corazón o mente por parte de los cristianos, dando énfasis a la naturaleza
espiritual de su Reino, al decir, "El Reino de los Cielos está dentro
vuestro". Esta frase, sin embargo, puede también traducirse como, "el
reino de los cielos está en medio de vosotros." Jesús usó el lenguaje del
"Reino de Dios" de una forma contraria a la interpretación de los
revolucionarios zelotes que creían que el Reino era una realidad política que
llegaría con una revuelta violenta contra la dominación romana. Es una
invitación a entrar en el Reino de Dios extendida a todos, incluso a los más
pervertidos, porque el Reino está aquí en la tierra, en la vida de cada uno y
continuará en el más allá. Para los católicos es el presente, para los
evangélicos fundamentalistas está justamente en el más allá.
En “Bienaventurados los
pobres en espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos.” Mateo 5:3,
Jesús usa el verbo “ser” en tiempo presente, refiriéndose a que el reino de los
cielos está aquí y ahora. Jesús vuelve a decir lo mismo en Mateo:
“Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia: porque
de ellos es el reino de los cielos“. Mateo 5:10. La palabra “es” se entiende
“aquí y ahora”. Jesús no dijo: “porque de ellos será el reino de los cielos”.
Por otra parte, cuando en el Nuevo Testamento se usa: “El Reino de Dios”, “el
Reino de los Cielos” y “los lugares celestiales”, no siempre se está refiriendo
al lugar llamado “cielo”. Estas expresiones hablan de la esfera del dominio de
Dios aquí en la tierra.
Lo interesante también
radica en un detalle, en quienes sabiéndolo o sin saber, obstaculizan esa
entrada al Reino de Dios, y esto de muchas maneras: impidiendo el acceso al
conocimiento, a la sabiduría, a la verdadera oración y a la felicidad, porque
la invitación de Jesús fue para aquí y ahora: “Mas, ¡ay de vosotros, escribas y
fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los
hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están
entrando.”Mateo 23:13.
César Pinos Espinoza