El Profesorado Neomarxista

El marxista ya no usa traje, tampoco corbata de seda, mucho menos zapatos italianos, ya no es burgués ni vive con el dinero de otros, como lo hacía Marx. El marxismo ha muerto y huele a naftalina pero la modernidad y la posmodernidad se han encargado de erigir a un nuevo “intelectual” un nuevo “preceptor” de las nuevas generaciones, listo para adoctrinar y acallar a los disidentes. Hoy lo llamamos neo marxista, él usa playeras de algodón o de algún tipo de material reciclado, zapatillas de las grandes corporaciones con fábricas en China, un país que salvaguarda por supuesto la integridad de todo disidente, lleva anteojos muy extravagantes, y el pelo alborotado evocando el look de guerrillero comunista.

 

. El marxismo ha muerto y huele a naftalina pero la modernidad y la posmodernidad se han encargado de erigir a un nuevo “intelectual” un nuevo “preceptor” de las nuevas generaciones, listo para adoctrinar y acallar a los disidentes. Hoy lo llamamos neo marxista, él usa playeras de algodón o de algún tipo de material reciclado, zapatillas de las grandes corporaciones con fábricas en China, un país que salvaguarda por supuesto la integridad de todo disidente, lleva anteojos muy extravagantes, y el pelo alborotado evocando el look de guerrillero comunista.

La mujer neo marxista no conoce a Alexandra Kollantay peor aún a Clara Zetkin, tampoco lleva aquellos vestidos pesados, grisáceos de lana ni mucho menos un peinado remilgado, ella es ahora “independiente” y “empoderada” usa pantalones sueltos de estilo bombacha o quizás overoles. La cabeza la tiene llena de ideas “revolucionarias” y por fuera un peinado alocado, carece de todo rastro de feminidad, adrede por supuesto, la belleza es una imposición patriarcal, es vital dejar una impronta ante los ojos estudiantiles.

Este tipo de personajes tienen la mirada perdida en un mundo inexistente, el paraíso socialista terrenal, aún pervierten y manipulan a la gente de su alrededor con simposios “vanguardistas” que hablan del Apocalipsis climático, la liberación sexual y la “descolonización de los pueblos” citan a Kant, Hegel, Sartre y hasta al propio Marx, aún le culpan al burgués blanco de todos los problemas del mundo. Ya no buscan proletariado resentido, ahora su objetivo son las minorías étnicas y sexuales resentidas, porque “lo personal es político.” Su panacea es saber que el alumnado aletargado escucha sin refutar todos esos artilugios lingüísticos que defienden a capa y espada los ideales neo marxistas. Se pasean por el mundo con esa superioridad moral, típica de todo intelectual de izquierda. La sociedad posmoderna adicta a la aceptación social necesita estos personajes porque la lucha sigue en pie, aún existen más “derechos” que obtener.

Al final el marxismo no había muerto se ha reinventado…

UNETE



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