.wordpress.com/category/politica-educativa/">la
ruina económica que ha generado el PSOE en esa Comunidad autónoma. Y cuando no
es Cospedal quien se queja, lo hace alguno de sus consejeros consejero, un
director general u otra persona autorizada por el partido que acaba de 'barrer'
en las elecciones generales.
Hay capítulos en otras Comunidades donde es el Partido Popular el
que hace el ridículo más rocambolesco, como es el caso de Castilla y León. Al
no haber oposición al PP, el Gobierno de Juan Vicente se ríe de quien le place
y de forma reiterada. En las últimas semanas es la consejera de Hacienda, Pilar
del Olmo, quien se está mofando de los centros educativos; lo mismo da que sean
centros de infantil y primaria, institutos de secundaria, escuelas de Arte,
centros de educación de adultos, escuelas oficiales de idiomas,... La señora
consejera se pasa por su particular 'arco del triunfo' las necesidades de la
enseñanza, mientras es incapaz de colocar 100 millones de euros a buen rédito
para la Comunidad.
Precisamente por esa demostrada incompetencia no puede cerrar el
ejercicio económico de 2011 en Castilla y León. Ahora entendemos que esta
Comunidad, tan denostada por la derecha 'mariana', no haya sido capaz de
presentar el presupuesto para 2012; es la primera vez en la historia de las
CC.AA. que una Comunidad no hace los deberes porque no sabe. Razón tenía mi
buen amigo, socialista él, cuando decía que "si volaran los incompetentes
de esta tierra, nunca nos daría el sol".
Lo último de la señora consejera de Hacienda ha sido su mala
gestión. Perdón, no ha sido mala sino pésima con ligera elevación a nefasta y
absurda. Sin duda ya va siendo tarde para que presente su dimisión a Juan
Vicente Herrera. Tanto me dan que me da lo mismo otra que uno, por eso paso a
contar la última 'avería' incongruente de la Consejería de Hacienda de Castilla
y León.
Resulta que todos los centros educativos de la Comunidad reciben
libramiento de fondos para sus gastos de funcionamiento. Hasta aquí, nada fuera
de lo común, salvo que la Junta de Castilla y León no es capaz de cumplir su
propia normativa, con lo que se convierte en la empresa 'tonta útil' que más
daño hace a la propia Comunidad que la mantiene.
Lo que sí llama la atención es que en 2003 la entonces Consejería
de Presidencia y Administración Territorial publicó una Orden regulando el
régimen jurídico de la autonomía en la gestión económica de los centros
docentes públicos no universitarios. Claro que, pensándolo bien, sirve de poco
esa regulación desde el momento que regula la justificación de los gastos,
mientras que la realidad es que no dota de dinero a los centros educativos.
Acabará el profesorado sin cobrar, ya lo verán; la calefacción de los centros
habrá que encenderla a voces y la luz con palmaditas. En su día ya se adelantó,
Miguel Gila, al llevar al niño al colegio pero calentándole en casa.
Esa orden que hoy nos ocupa y que tanto ridiculiza a la actual
consejera, también dice que los libramientos
de los gastos de funcionamiento se efectuarán antes del 1 de marzo y del
1 de noviembre de cada ejercicio económico, pero... nada de nada. Ha pasado el 1 de noviembre y los centros
educativos no han recibido el segundo libramiento en la cuenta corriente operativa
de cada centro. Y lo que es más grave: nos dicen desde la Tesorería General de
Hacienda que no se recibirá porque no hay dinero. Eso es condenar a los centros
al cierre y a no pagar a los proveedores. Es decir, la Junta de Castilla y León
fomenta el cierre de empresas en la Comunidad. ¿Se puede ser más incompetente?
¿Puede un Gobierno regional reunir mayor desvergüenza en su seno?
Estamos ante la punta del iceberg. El crédito que nos merece esta
gente es nulo, por eso no entendemos que en Castilla y León se hayan tirado
tantos votos para que dormite el PP y se apesebren sus políticos. A este paso,
la Junta de Castilla y León acabará haciendo ‘trata’ de cuanto le convenga y de
la política ‘tretas’. Tiene el cheque en blanco de la ciudadanía. Tal vez
tengamos lo que nos merecemos.
Jesús Salamanca Alonso