El Capitalismo del consumo desde la perspectiva social y lo ecológica
El Capitalismo del consumo desde la perspectiva social y lo ecológica
. Mireya Hernández
Para comprender al capitalismo, se debe analizar al consumo, partiendo de la idea “todos los seres humanos realizamos esta acción desde que nacemos”, ahora ¿por qué lo hacemos? ¿para qué lo hacemos? muchos indicaran por necesidad, por estatus, por comodidad, entre otras. Asimismo, para el sistema capitalista no tiene sentido producir si no se consume lo producido. Uniendo las dos ideas de los párrafos anteriores, se puede concluir, “todo gira alrededor del consumo” como lo expresa Parisi, E. (2011) Dentro de este marco de idea, existen tres etapas consideradas en el capitalismo de consumo, las cuales se define según la evolución del capitalismo, siendo la primera etapa: la correspondiente a la época de la revolución industrial donde los principales consumidores eran las sociedades de clase alta (elisteca), pues podían viajar en sus autos o en las máquinas de vapor. Esta etapa es caracterizada por la gran brecha social existente; por lo tanto, la felicidad la poseían pocos, pues esta se media por la capacidad de tener. En la segunda etapa: se caracteriza por la producción industrial o producción en masa, por lo tanto, se abarataba costo en los productos y servicio, de este modo existía la posibilidad de adquirir lo deseado por cualquier unidad familiar sin distinción de estrato social, claro con la finalidad de alcanzar el estado de bienestar o el sueño americano. Es importante destacar que emplean las políticas Keynesiana donde el estado posee un papel preponderante en el mercado, pues este interviene como mecanismo para fortalecer la demanda y así regular la economía. Se puede pensar que todos alcanzaron la felicidad, pues no era así, ahora la felicidad se basaba en tener lo mejor y no compartirlo Entonces, en la tercera etapa: se caracteriza por un consumo mas individual, es decir, la producción y el consumo no se dirige a la familia, sino a cada miembro de la familia, ocasionando un consumo compulsivo. La persona con solo tener el capital puede adquirir el producto deseado por él, sin importar el estrato social o a la unidad familiar que pertenezca. Es relevante indicar que este tipo de consumo compulsivo, se ve mas marcado por la tecnología, pues el individuo desea tener lo mejor y último en tecnología, es así como el considera alcanzar la felicidad. Basado en las tres etapas explicada anterior, se puede decir que la felicidad es alcanzada cada vez que consume. En mi pensar un error que ha existido desde 1880. Ahora esta forma de consumismo compulsivo, ha fortalecido a la individualidad; ¿de que forma?, no se desea una estabilidad laboral, sino mas bien una libertad laboral, se desea y busca incrementos salariales constantes, pero no con ahorros para un mañana sino para un hoy, para un inmediato, a base de deuda. Se piensa que se alcanza la felicidad, cuando en realidad no pues siempre tiene que pagar, nada es propio, en pocas palabras se vuelve esclavo; donde su caporal es la deuda y su amo o dueño el consumo Los párrafos anteriores, permite observar al capitalismo del consumo desde la perspectiva social, pero a nivel ecológico, se analizaría como “devastación de los bosques, de las montañas, de ríos, de especies de flora y fauna, contaminación de los suelos y ríos”, pues para producir se necesita gran cantidad de energía, grandes espacios para laborar, almacenar, entre otros. En el caso del consumo, muchos son desechables, no biodegradables y por lo tanto se acumulan y no poseen una disposición adecuada al final de su vida útil. Debido a lo anterior ocasionamos contaminación a nuestro alrededor y al planeta. A pesar del conocimiento lo que ocasiona un consumo desproporcionado, ¿Por qué aún se hace? Sencillamente por la necesidad del deseo de un instante de felicidad, tan así es, que en la actualidad se crea un producto y luego mediante el marketing, crean la necesidad, el deseo, la deuda, aceptación, entre otras. En conclusión, el ser humano desea la felicidad como sea, así sea un instante; pero cree que se alcanza a través del consumo, y el capitalismo viendo esta oportunidad ha complacido ese deseo, aunque de un modo voraz, sin importa las consecuencias. En efecto no se produce lo que no se consume (compra), por lo tanto, se debe producir de una manera más amigable para el ambiente; además de su disposición final, es decir tener presente la idea desde la formulación del producto la frase “desde la cuna a la tumba”.