Reseña "El universo de Óliver" de Miguel A. González Carrasco

https://ellibrodurmiente.org/el-universo-de-oliver-miguel-angel-gonzalez/

 

.org/el-universo-de-oliver-miguel-angel-gonzalez/
Reseña realizada por Begoña Curiel.

La nostalgia de la infancia, aventuras a pie de calle, la magia de las estrellas y el halo de un mundo onírico conviven en esta historia de un niño especial que intenta aprender que inevitablemente la vida está hecha de ratos buenos y malos. Los toques fantásticos envuelven este universo entrañable con la mirada del niño que fuimos.

Oliver tiene ocho años, cuadrilla de barrio y un abuelo que le hace soñar con las estrellas cuando está despierto. La narcolepsia que sufre aumentará un grado su particular conexión con lo sobrenatural; cuando se desmaya la inconsciencia lo transporta a un mundo intrigante que parece enviarle mensajes y acertijos que tendrá que desentrañar.

Miguel Angel González ha recreado los años ochenta que él mismo conoció jugando en la calle, entre partidos de fútbol donde el rival era algo más que “el otro equipo” y el campo, un ring donde se peleaba no sólo por el balón. De hecho, el de Oliver y sus colegas simboliza mucho más que una separación física entre zonas del barrio.

Lo que parece menor o anecdótico a un adulto puede ser un asunto vital para un niño. Miguel Ángel González cuenta de maravilla esa forma de mirar, nos traslada a esa candidez tan propia del crío aunque crea sentirse tan mayor.

Oliver está en ese momento de múltiples descubrimientos que vistos con perspectiva y mucha más edad, se recuerdan con ternura, pero El universo de Oliver recuerda al adulto que no debería olvidar cómo dolían las quimeras de los primeros amores o cuánto inquietaban y excitaban los enigmas que se presentaban por el camino.

Su abuelo es ese tipo de personajes que encandilan; aunque secundario, es un pilar de la novela porque es una figura fundamental para Oliver. Comparten la locura por las estrellas y encima, el cometa Halley está “a punto de llegar”. En la azotea donde pasan las horas mirando el cielo el niño aprende mucho más que de estrellas. El abuelo es su oráculo, maestro de otras lecciones que no siempre está allá arriba. Me gusta cómo describe su hermosa relación.

También he disfrutado muchísimo con la casa abandonada donde gracias al misterioso inquilino descubre otras caras de la realidad. Es una subtrama preciosa que aporta mucho al catálogo de aventuras y aventurillas de las que está hecha esta novela, representativa de todas las puertas nuevas que un niño debe traspasar para crecer.

Lógicamente contribuye a hacerla más entretenida y amena; ayuda a que la lectura vaya rápida y fluya cómoda. La escritura es sencilla, sin necesidad de embrollos ni adornos. Es más, por este motivo y la temática creo que tendría un público potencial entre los jóvenes. De paso, que tampoco estaría nada mal, comprobarían alucinados cuántas horas matábamos en la calle sin necesidad de pantallas y móviles. «Cuando no hay más, contigo Tomás», dice el refranero pero tendrían que saber “que la realidad supera la ficción”...

 

CONOCER AL ESCRITOR EN SU PRESENTACIÓN

Queda un poso agradable tras esta lectura. Ha certificado las buenas sensaciones que tuve al acudir hace tiempo a la presentación de la novela donde Miguel Ángel González estuvo arropado por sus amigos.

El autor es natural de Algeciras, Cádiz y conoció en su barrio el escenario de los 80 que describe. Aunque El universo de Oliver sea ficción en sus páginas palpita lo vivido y sentido de niño en esas horas “sin pantallas ni móvil”.

Muchos de esos amigos entre el público asentían sonriendo cuando contaba cómo se gestó La historia donde la afición por la astronomía y la fantasía del protagonista no es casualidad porque él es un aficionado a esos universos.

Conocer a los creadores es un plus cuando te llevas la novela a casa. Además fue un placer escuchar a Miguel Ángel González; mostraba pasión al hablar, cercano y natural, como también demostraban las risas cómplices de los presentes que avalaban esa calle de barrio que muchos compartieron.

Por supuesto salió a relucir la película. Porque el libro nació con película aunque la historia llevase más de diez años en un cajón.

 

EL UNIVERSO DE OLIVER  YA ESTÁ DE VIAJE: DEL PAPEL A LA PANTALLA

Lógicamente cerré el círculo y fue fácil porque la primera ciudad del preestreno fue Algeciras. La misma de su director, Alexis Morante, amigo del escritor desde la infancia. Miguel Ángel González por fin sacó las páginas del cajón y en cuanto Alexis la leyó lo tuvo claro: el primer largo que dirigiese estaría basado en El universo de Oliver. No me digan que la intrahistoria de esta novela no es preciosa.

No entiendo ni escribo de cine. Se lo dejo a quienes saben más del tema aunque me pirre el cine. Pero era inevitable que sacara el asunto porque todo lo que rodea a este título tiene “estrella” y mucho de belleza por ciertas conexiones “mágicas”: la de la infancia que se atreve a crecer sin permiso, los mensajes en clave desde arriba, el poder y el enigma de los sueños (del mundo onírico y los que están por cumplir), la amistad como lema (tanto por los “niños del barrio” como el hecho de que escritor y director de la película sean amigos desde críos)...

El universo de Oliver tiene mucho de “las primeras veces”: la del niño cerca de la adolescencia y porque es la primera novela de Miguel Ángel González y la primera película de Alexis Morante. Espero y deseo que ese niño crezca bien, que no se olvide que lo fue y que escritor y director tengan nuevos hijos-sueños literarios y cinematográficos.

Publicado el 10 de junio de 2022

Entrada relacionada con Begoña CurielMiguel Ángel González

UNETE



Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

  • linkedin facebook twitter
  • ©reeditor.com
  • Todos los derechos reservados
  • Avisos Legales