La formación de emprendedores como estrategia de capital en América Latina

LA FORMACION DE EMPRENDEDORES COMO ESTRATEGIA DE CAPITAL EN AMERICA LATINA

 

. Mireya Hernández

El mundo está sufriendo muchos cambios a nivel social, ecológico, económico, políticos por lo tanto la educación está en la obligación de cambiar y mejorar antes estos nuevos desafíos, principalmente la educación universitaria, la cual ya no debe estar dirigida a la academia-industrias-gobierno, se debe anexar la sociedad (comunidad, población), surgiendo la necesidad entonces de cambiar la curricula, la tecnología y la competencia docente.

El panorama se complica más con la pandemia del COVID 19, pero a pesar de lo expresado anteriormente, ha surgidos los emprendedores como una nueva forma minimizar los estragos ocasionado por los diversos cambios, pues estos han generado nuevos empleos y la disminución de la movilidad poblacional.

 Estos cambios ¿cómo ha influido en las instituciones educativas?, pues ha obligado a los miembros de las instituciones gubernamentales, educativas, directivos, docentes y hasta estudiantes a diversificar las formas de enseñanza-aprendizaje, donde para América Latina ha sido un gran reto, pues muchas de las estrategias requeridas implican el uso de tecnología y adquisición-fortalecimiento de las competencias docentes.

Como se vislumbra en los párrafos anteriores, la educación Universitaria esta llamada a impulsar y promover alternativas de solución desde su cultura, sociedad y comunidades, para lograr el fortalecimiento social y económico de su Nación; donde la autora creen en una ampliación de las actividades formadoras de las futuras generaciones, ya no solo enfocarse en formar científicos, técnicos, académicos, industriales, gobernantes, ahora se debe formar como alternativa emprendedores desde las Universidades, como herramienta de fortalecimiento y generación de nuevas formas de crecimiento de empleo e ingreso para el desarrollo de la Nación.

Para lograr tal objetivo, las universidades deben generar y adaptar las tecnologías a las necesidades y demandas de la sociedad que siempre está en una constante trasformación (Gonzalez, Becerril & Fonseca, 2018).

En este sentido, se debe tener claro ¿qué es emprender? ¿qué es emprendedor? y ¿qué es emprendimiento?, donde para la autora emprender: basado en Stevenson “es perseguir la oportunidad más allá de los recursos que se controlen en la actualidad”, y “El emprendedor es una persona con capacidad de crear, de llevar adelante sus ideas, de generar bienes y servicios, de asumir riesgos y de enfrentar problemas. Es un individuo que sabe no sólo “mirar” su entorno, sino también “ver” y descubrir las oportunidades que en él están ocultas. Posee iniciativa propia y sabe crear la estructura que necesita para emprender su proyecto, se comunica y genera redes de comunicación, tiene capacidad de convocatoria; incluso de ser necesario sabe conformar un grupo de trabajo y comienza a realizar su tarea sin dudar, ni dejarse vencer por temores (Formichella, 2004); por lo tanto “La actividad emprendedora es la gestión del cambio radical y discontinuo, o renovación estratégica, sin importar si esta renovación estratégica ocurre adentro o afuera de organizaciones existentes, y sin importar si esta renovación da lugar, o no, a la creación de una nueva entidad de negocio” (Kundel, 1991).

Por consiguiente, la actividad para formar al emprendedor, no es sencilla pues se debe considerar sus actitudes, aptitudes, habilidades, su carga humanística para generarla o fortalecerlas, pero ahora ¿si se logra formar ese emprendedor desde la base de la universidad como apoyaría al desarrollo y crecimiento de la nación?.

Para dar respuesta a esta interrogante, se deber ver al capital como todo recurso o instrumento que permite generar valor al comercializar, por esto se incluye dentro de los cuatro factores de producción.

Basado en lo anterior una estrategia para que los países de América Latina logren un mayor desarrollo, deben mejorar y fortalecer sus mercados internos, además de innovar en los diferentes mercados globales, mediante la formación de emprendedores pero como lo indico anteriormente, pues este dará la oportunidad de vislumbrar otras oportunidades de mercado y diversificación comercial, aumento el ingreso de producto interno bruto y lo mas importante de una sociedad mas confiada en sus habilidades y potencialidades de su zona.

Para ello se comprende a la innovación como:” la conversión de ideas y conocimiento en productos, procesos o servicios mejorados para el mercado, para satisfacer así las necesidades de los ciudadanos, empresas y administraciones públicas (Corma ,2013)

En Síntesis podemos decir; en está era de cambios tan diversos, se debe transformar la educación desde como enseñar -aprender hasta la visión de los perfiles de cada egresado, pues se requiere de un profesional con características mas amplias de las planificadas.  Para América Latina es una oportunidad de oro, pues puede diversificar los ingresos mediante el desarrollo social, político y económico, logrando las potencialización de las fortalezas ecológicas, cultural y el conocimientos ancestral.

Para esta autora, ese nuevo profesional es el emprendedor, claro con las características indicadas por Formichella, para alcanzarlo se debe analizar la curricula, tecnología y la competencia docente.

Este nuevo profesional para el siglo XXI, genera en si un mayor capital en América Latina  

UNETE



Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

  • linkedin facebook twitter
  • ©reeditor.com
  • Todos los derechos reservados
  • Avisos Legales