. La existencia de
lugares emblemáticos que alguna vez fueron reflejados en las letras de los más
importantes escritores, que luego fueran interpretados magistralmente por
cantantes con diversidad de tonos y acompañados por la música de no menos
trascendentes maestros instrumentales. De eso no cabe ninguna duda.
Quizás esa haya sido la identificación porteña de antaño, hoy es
otra, lejos de los engaños amorosos, de la muerte bajo la farola, de aquel que
ahoga sus penas en el bar del barrio, del cafetín donde se reúnen los hombres
para contar sus hazañas, de la lejanía del país y el retorno luego del fracaso,
o del caminito de la añoranza. Todo marcado por una constante, la
depresión.
Argentina
no es eso, esa fue una época. Si bien como algún iluminado dijo una vez,
Argentina siempre será un país de futuro, futuro que nunca llega. Uno está un
poco cansado que todo programa turístico identifique a la perla del plata con
el Tango, haciendo creer que Argentina es solo eso. Es una identificación
equívoca, agotadora, que quienes hemos viajado por el mundo estamos cansados de
esa identificación. ¿Eres argentino? que bien, debes bailar tango entonces. Típica frase. Es como creer
que todo español es torero o que a cada austríaco le gusta el vals.
El tango es
una interpretación musical marcada por una época cultural en una determinada
etapa. Válida, sí, importante, también. Pero ya está bien con esa
identificación. Hoy no encuentras a nadie en la calle bailando tango, los
establecimientos tangueros están para una minoría que aprenden o disfrutan del
sonido del dos por cuatro, para el turismo y para aquellos que recuerdan sus
momentos de juventud.
El tango responde al proceso histórico concreto del mestizaje biológico y
cultural de la población rioplatense pre-inmigración y la inmigración
masiva,
mayoritariamente europea, que reconstituyó completamente las sociedades rioplatenses, a partir de
las últimas décadas del siglo XIX.
Pero en concreto, la identificación del tango con Argentina es un
desfasaje histórico, molesto y anticuado. Es preferible que se identifique al
tango como parte de una cultura rioplatense pasada pero no como, ¿argentino? ¡Me
enseñas a bailar el tango¡. Existen otros tópicos al respecto pero será en otra
oportunidad.