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En efecto, en 1853 se instituyó el
impuesto a puertas y ventanas que trajo como consecuencia que la mayoría de las
casas de la Ciudad de México cerraran sus accesos de luz al exterior, pues no
soportaban ya una carga impositiva tan elevada.
Es de recordar que los impuestos en
México tienen dos vertientes o puntos de origen perfectamente definidos: el
sistema español y el azteca.
De los aztecas, se utilizó el tributo,
que eran los regalos que en especie llevaban los pueblos conquistados al
emperador azteca. Siguieron exigiéndolo los conquistadores españoles… ¿Cómo lo
iban a perder? De los españoles, se tomaron impuestos y figuras tanto civiles
como religiosas. De ahí nace el uso de la Alcabala, que equivale a lo que ahora
se llama IVA y también, que el Diezmo de la iglesia católica fuera obligatorio.
Este impuesto, el diezmo, era maravilloso para los gobernantes, pues reunía una
doble amenaza sobre el contribuyente: la cárcel por evadirlo y el infierno
eterno por no pagarlo. Estimo yo que debe haber sido uno de los impuestos con
más alta tasa de recaudación. Ojalá la gente de Hacienda no vea mi nota.
Ahora, en este México del siglo XXI y ya
sin la posibilidad real… creo… de que se pueda exigir el diezmo bajo amenaza de
condenación eterna, el Gobierno de la gente de Coahuila ha determinado que los
más pobres y los inocentes, es decir, los que nada tienen y los niños, deban
pagar impuesto por el uso o tenencia de bicicletas. No estoy seguro si los
triciclos y carritos de bebé también son sujetos al gravamen, pero si lo que
buscaban era enardecer al pueblo, lo están logrando, casi como López de Santa
Anna.
Pretender que, con fundamento en el
artículo 118 de la Ley de Hacienda para el Estado de Coahuila, habrá una mayor
recaudación, estimo es un error. Le están negando a la gente la posibilidad de
utilizar su único medio de transporte, la bicicleta, pues serán sujetos a
multas, exacciones y formas ilícitas de conducta para requerirles de fondos
para los servidores públicos, ya no para el gobierno.
Es decir, le están regalando al policía y
tránsito de a pie, la posibilidad de que asalten al pobre que va en su
bicicleta, so pretexto de que está violando una ley.
Y en el caso de los niños que van a los
parques a pasear en bicicleta… ¿ahora serán infractores? ¿Serán detenidos por
no acatar la ley? ¿Estará lastimando y ofendiendo a la sociedad la ley de
hacienda de Coahuila?
Si después de
López de Santa Anna vino la Revolución, después de los impuestos de la gente de
Coahuila, ¿qué sigue?
Tal parece que
la forma en que se comportan los partidos políticos los convierte en
voto-servidores. Que los diputados y demás legisladores de cualquier partido
aprueban lo que sea con tal de que les paguen.
Me gustaría
conocer su opinión.
Vale la pena.
José Manuel Gómez Porchini.
Comentarios: jmgomezporchini@gmail.com
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